La genética debe ser algo así como el 80 % de la ecuación de esas enfermedades.
Eso es lo que cualquiera creería, con toda la turra que dan sobre el historial familiar y tal ¿verdad?
Pues diversos estudios que han comparado la incidencia de cancer en gemelos univitelinos (mismos genes) y mellizos (comparten de media el 50% del material genético, igual que hermanos no mellizos) han llegado a la siguiente sorprendente conclusión:
En el peor de los casos,
la genética apenas supera el 33% de la ecuación, no es en absoluto el factor dominante.
¿Cómo se le queda el cuerpo?
---------- Post added 02-oct-2017 at 09:26 ----------
según los expertos científicos de este hilo esa evidencia es sobrenatural por imposible, no me vengas con chorradas de carbohidratos poco disponibles.
Eso es
lo que usted dice que decimos, no lo que decimos.
Y yo me limito a comentar la evidencia que usted enlaza, que, como le he resaltado en negrita y tamaño 5 para que se viera, habla de carbohidratos complejos y ricos en fibra: lo que se llama, en lenguaje técnico, carbohidratos de baja biodisponibilidad (por aquello de que la fibra no se digiere y encima ralentiza la absorción del resto, que ya era lenta porque
no se trataba de azúcares ni harinas)
La diete de Kemper era a base de arroz blanco y sus pacientes se curaban de lesiones cardiacas, diabetes y de muchas enfermedades crónicas, siendo el factor diferencial la cantidad de grasa y la ausencia de grasa saturada.
Usted me trae un estudio y yo se lo comento.
Luego me habla de la dieta de Kemper, que no es la que se menciona en el estudio, pero no me trae ningún estudio sobre la dieta de Kemper y sus supuestos resultados confirmados en un estudio científico con garantías.
Si me trae el estudio sobre la dieta de Kemper, se lo comento también y vemos si encaja o no en mi paradigma.
Usted insiste que el factor diferencial es la cantidad de grasa, sin embargo, como le he repetido hasta la náusea, yo puedo explicar sus resultados con el paradigma del control de insulinemia y mejora de la sensibilidad a la insulina, y usted a día de hoy ha sido incapaz de explicar los míos con su hipótesis de la ausencia de grasas.
Pista: que los promotores de esos tratamientos CREAN que lo crucial es reducir la grasa NO LO HACE CIERTO.
Otra pista: un buen control del mecanismo de la insulina
no requiere un nivel concreto de ingesta de grasas, se puede lograr con mucha grasa y con poca.
Seguiré poniendo evidencia, porque abarca décadas, la mayoría de intervención, al contrario que la paleo, y la he encontrado toda juntita, no tengo ni que buscarla, sino mis corazones iba a echar flores a la piara.
Aquí le espero comiendo un cigoto. Lo que traiga se lo explico bajo mi prisma de interpretación, y me cuenta lo que no le encaja.
Con dietas bajas sen carbohidratos se controla la diabetes, pero nunca se curan, y menos en esas proporciones.
Totalmente de acuerdo con usted.
La diabetes tipo 2 no se cura con LCHF. Eso sólo DETIENE EL DETERIORO (que no es poco, ojo) al evitar que el cuerpo tenga que recurrir continuamente a un mecanismo que no funciona, y que de hecho cuanto más se intenta forzar, funciona peor.
La diabetes tipo 2 se revierte con
muy baja insulinemia, que se puede lograr de muy diversas formas, por ejemplo:
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muy baja porporción de proteínas y control del flujo de glucosa: una dieta muy alta en CHO complejos y muy alta en fibra necesariamente es también muy baja en proteínas. Con pocas proteínas hay poca secreción de insulina asociada a las mismas. Con CHO complejos y mucha fibra, el flujo de glucosa hacia la sangre es lento, con lo que no se requiere insulina para su control. Aun así, el proceso será lento y delicado.
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ayunos prolongados: simple y llanamente, se deja descansar al cuerpo y se le permite deshacerse del exceso de glucosa acumulada, al tiempo que los niveles de insulina en sangre caen a mínimos. De 3 a 5 días son suficientes para lograr una mejoría inmediata (que después hay que mantener, claro)
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Dieta LCHF/NK+IF: sin entrar en tratamientos tan radicales como el ayuno prolongado, podemos ir ganándole terreno a la Diabetes tipo II si mezclamos una dieta que no fuerza el mecanismo de la insulina (como es la LCHF o incluso de cetosis nutricional, es decir, baja en proteínas) con ayunos intermitentes de menor duración.