Creo, con total respeto y entre caballeros, que
@Vorsicht no ha entendido el mensaje de
@luisgarciaredondo, discúlpeme, creo que no es un mensaje hombrista, o a lo mejor yo tampoco lo he entendido bien. Es un mensaje que pone de manifiesto una realidad comprobable con datos y estadísticas. Con hechos. Pero no es hombrista, a mi humilde entender.
¿Es hombrista decir que la muyer está biológicamente diseñada para ser capaz de alimentar, cuidar y dar afecto a su hijo recien nacido mucho mejor que el padre? No lo creo. Es la realidad. ¿Es hombrista decir que el hombre, por un cambio hormonal además, comienza a experimentar un sentimiento y un anhelo de proteger a esa muyer que ha nacido y alimenta y cuida al recien nacido del que él la ha preñado, consciente de que si a esa muyer le pasa algo y muere, el hijo, su hijo también, moriría o quedaría a expesas del cuidado y alimento que le pudieran proporcionar otras hembras? No lo creo.
Pero claro, si hablamos de "capacidades intelectuales" o "genialidad" entonces ya si es hombrista decir que el 99,99% de los genios han sido (y serán) varones. Entonces es machismo. Y aparecerá la C.E.E. (Charo Empoderada Empecinada) a decirnos que la muyer ha estado históricamente oprimida, que el patriarcado no le ha permitido expresarse, que si patatín, que si patatán. Y es una falacia. Porque somos animales. Todo, absolutamente todo en nuestra evolución como especie se enfoca a la "no extinción", a la transmisión de la vida, al cuidado de las crías, a perpetuarnos. Todo. Pero no sólo a nivel físico (que se ve obviamente) sino, sobre todo, a nivel de desarrollo cerebral y neurocognitivo.
El hombre desarrolla una serie de recursos adaptativos que lo convierten en proveedor-protector. ¿Por qué? Porque no se preña. Simple y llanamente. Puede cazar, puede luchar. Y no tiene un barrigón que le artefacte o unas naúseas mañaneras que le resten capacidad. La muyer desarrolla una serie de recursos adaptativos que la convierten en cuidadora-manipuladora. Y quiero explicar lo de manipuladora, que no se me interprete mal. La muyer aprende, desde niña, con su padre y hermanos, a manipular al varón para que le proporcione protección y alimento, o simplemente haga esas tareas que ella no quiere/puede/sabe hacer. Y usa sus armas, las que posee, que ya sabemos todos cuales son. Y, ojo, aprende a manipular a otras muyeres (esta es la parte más difícil) para que:
1.- No entorpezcan su relación con el alfa, y sobre todo, la relación de sus crías con el alfa
2.- Cuiden a sus crías si ella muere al parir, por empatía con ella y sus hijos
La muyer es eminentemente social por todo ello. El hombre no. El hombre es un animal social si se quiere reproducir. Pero no necesita para nada más al grupo. La muyer si. Sobre todo la muyer preñada, lactando o criando. Partiendo de esto, y reconociendo que nuestros cerebros llevan milenios evolucionando en base a estos objetivos, es casi consecuencia natural lo que ha dicho
@luisgarciaredondo
El hombre anhela trascender. El hombre y la muyer. Ambos. Pero el anhelo de la hembra es muy fácil de satisfacer y la biología le acompaña en la tarea. TODAS. Y cuando digo todas digo todas, TODAS las muyeres quienen ser madres. Lo reconozcan o no. En mayor o en menor medida. Hasta las monjas te lo reconocen, por algo prefieren que las llames "progenitora" y no "hermana".
En su pathos y anhelo de permanencia y de inmortalidad, la muyer ve cubierto, de manera directa e inequívoda, ese deseo. El hombre NO. Por eso, el hombre se siente en la necesidad de "perpetuarse" mediante sus hechos y obras, y no sólo mediante sus hijos. De ahí el genio. De ahí el arte. Y si, claro que hay muyeres inteligentísimas y que han aportado grandísimos logros a la ciencia y artes. Pero son la excepción a la norma y como tal hay que entenderlas (y ya reverenciarlas, porque tal como está viniendo el feminismo, se está acabando con el reconocimiento a la auténtica excelencia femenina, para premiar a augustas integrales que se abren de piernas a masajeros de cafeta de uni de letras mala).
Para ver si consigo explicarme y no ofender a nadie, que en absoluto es mi intención, tampoco convencer, les dejo esta muestra. No tengo la más mínima duda de que esta pieza la hizo un varón. Un varón maravillado ante la, incomprensible para él, magia de la maternidad. Miren esa vulva, esos pechos, esa barriga de preñez, ese ombligo misterioso -que incluso a los romanos traía locos al fundar ciudades- que une a progenitora e hijo. Esta Venus de Willendorf, la esculpió un hombre. Quizá para su progenitora. El hombre hace la obra, si señores. Pero, la muyer es la DIOSA a la que se representa. Así lo veo. Y creo, honestamente que la progenitora del que hizo la esculturita obesa, prefería mil veces ver a su hijo y saber que lo había nacido que andarle alabando su producción artística, aunque seguro que le decía que era preciosa la piecita y él el chico más guapo de la tribu. Y que pa cuando los nietos.
Ver archivo adjunto 1956449