Una cosa es dejarlos aprenden y otra echarlos a los leones. El mundo de hoy es competitivo y complejo. Pagándole los espaguetis y los donuts hasta los 18 años es sencillamente esos, dejarlos a la intemperie, mientras la gente de clase alta paga buenos colegios y ofrece vivienda a sus hijos.
Es dónde pones el listón.
Con esa mentalidad, ¿por qué darles de comer? Que vayan a buscarse el sustento ellos mismos con 10 años, como hacían los espartanos.
Repito lo dicho. Hasta los 90, la vivienda era un bien de primera necesidad del que todo el mundo podía disponer fácilmente, comprado o alquilado.
No es aceptable que hayamos normalizado que una persona de hoy deba dedicar todo el esfuerzo de su vida a comprar un zulo infecto, y que llamemos malcriar a que un hijo reciba lo mismo que tienen por naturaleza los animales, cobijo.
Una casa, que no un piso colmena, es algo que, si está en nuestras manos, hemos de procurar a nuestros hijos. Y los langostos prefirieron, cuando les llovía el dinero por mover cajas, gastarlo en tabacoy alcohol.