Soy consciente de ello. Es devastador. La semana que trabajo, que intento dormir de día, me resulta muy difícil. Cuatro horas, como mucho y alguna hora suelta en el trabajo, pero eso es casi peor. Esa semana me muevo como drojado de día. En el curro estoy bien.
Cuando no trabajo, no paro de hacer cosas. Tengo una vida intelectual intensa y siempre hay algo interesante pendiente. Además de la intendencia, puesto que vivo solo. Así que llega la noche y me pilla con algo entre manos que no puedo dejar y me dan la una y las dos luchando contra el sueño. Caigo rendido y a las seis de la mañana ya me es imposible seguir durmiendo. Por el día suelo estar despejado. Una locura. He dejado de beber por semana, pero no me sabe a nada la comida.
Hasta hace poco cuidaba a mi progenitora demenciada casi en exclusiva y era un no parar. Una persona se quedaba con ella cuando yo iba de noche, pero el resto lo hacía yo todo porque no me gusta tener extraños en mi casa.
Debería pasarme a trabajar de mañana pero ya solo me queda un año y no me merece la pena.
En el sector sanitario trabajan entre millón y medio y dos millones de personas, cuya mayoría trabajan de noche. Además hay millones más en otros sectores. No sé si hay algún estudio riguroso sobre cómo influye esto a la esperanza de vida. No me creo los artículos que leo. Son contradictorios. Como casi todo en salud.
Yo también he trabajado a turnos y es demoledor para la salud.
Si me permites algunos consejos:
- Existen varios sincronizadores circadianos muy potentes. En alemán, dada la importancia del concepto, hasta han acuñado un término:
zeitgeber. El más importante por supuesto es la
luz del sol. El amanecer marca el comienzo del día (a esta hora es cuando más alto tenemos el cortisol) y el atardecer el final. Deberías estar en el exterior cuando ocurran ambos. Cada fotón de luz, a cada minuto en una longitud de onda diferente, desencadena millones de reacciones químicas en nuestras células, sobretodo a nivel hormonal. En el amanecer y atardecer por ejemplo, la luz que predomina es la infrarroja (no se ve, sólo calienta), la luz NIR (cercana al infrarrojo) y la roja. Estas longitudes de onda son la gasolina de nuestras mitocondrias. Si la batería de nuestro cuerpo falla, fallará el resto, como en un coche.
- Otro zeitgeber importantísimo es la
comida: veo que llevas una dieta muy saludable. Sólo deberías comer cuando hay sol, si puedes en el exterior muchísimo mejor. Una, dos o tres comidas máximo. Te recomiendo que desayunes al amanecer para reforzar la señal de comienzo del día al páncreas y al hígado. A partir del desayuno se abre una ventana de 12 horas (como máximo) en la que puedes comer. Ahora en invierno esa ventana se reduce muchísimo: desayunar a las 8:45 que amanece y cenar a las 18:00 cuando atardece.
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Cuando no hay sol hay oscuridad y hay frío: lee sobre los efectos de la melatonina, prima hermana de la vitamina D (se ha descubierto recientemente que puede unirse a sus receptores). La melatonina se genera durante el día en forma de serotonina gracias a la luz UV y al frío. Es un poderosísimo antioxidante, antiinflamatorio, modula el sistema inmune y regula el funcionamiento mitocondrial, como la vitamina D. Es normal tener la vitamina D baja en invierno, por eso deberíamos potenciar la melatonina para compensar la falta de la otra. Exponte todo lo que puedas a la luz solar y al frío. NO suplementes ni la una ni la otra.
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Ambiente de luz en casa y en el trabajo: el pico de luz azul en el sol se produce al medio día. La luz LED blanca (alta en componente azul) venenosa que tenemos en las bombillas, en el ordenador o en el móvil le dice a nuestro cerebro que son siempre las 12 de la mañana, lo que destruye totalmente nuestro panel hormonal. Antes del amanecer y después del atardecer no deberías ver luz blanca en absoluto. Luces muy cálidas-rojas en casa y filtros para pantallas (f.lux para pc) y luz nocturna activado en Android.
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NnEMF (radiaciones electromagnéticas artificiales o no nativas). Otro destructor de ritmos circadianos, vitamina D y melanina. Deberías alejarte todo lo que puedas del móvil, antenas y campos electromagnéticos no deseados.
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Ejercicio: la teoría del balance de kcal está desfasadísima. Las hormonas mandan (grelina, leptina, insulina, cortisol, hormona del crecimiento...) en el apetito y en todo el balance energético. Haz ejercicio si te gusta, siempre en el exterior, durante el día y expuesto al frío, no en el gimnasio.
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Estrés: la causa número 1 de gloria desde hace 50 años. De nada sirve todo lo anterior si estamos siempre en modo lucha-huída. Mi señora padeció aplasia medular severa por culpa del estrés, destruye el sistema inmune. La pregnenolona (para cuya síntesis es imprescindible el colesterol) se convierte casi toda en cortisol (la finalidad del cuerpo es sobrevivir) dejando de lado la fabricación de hormonas picantes y otras.
Es un tema apasionante que llevo estudiando a fondo varios años. Algún estudio por ahí dice que el trabajo a turnos resta de media 7 años de vida, pero no es eso, es que el tiempo de vida con los ritmos circadianos destruidos es de muy baja calidad.