Los juguetes de Playmobil son sinónimo de creatividad de juego, son queridos entre los niños y además cumplen unos altos estándares de calidad y seguridad. Los padres depositan la confianza en la marca por su habilidad en ofrecer productos de alta calidad bajo el etiquetado de estar “Fabricados en Europa”.
La decisiva ventaja de Playmobil es su estado de arte en la producción, almacenamiento y facilidades de entrega en Alemania y sus plantas de producción en Malta, España y República Checa. El propietario de la compañía Horst Brandstätter manifiesta lealtad a sus localizaciones: “ La extraordinaria calidad tan solo puede ser obtenida cuando la producción se lleva a cabo bajo una supervisión propia, con gente que ha desarrollado una comprensión del mercado a lo largo del tiempo, y tras haber aprendido a producir la máxima calidad”. Para ser competitivos, las plantas de producción- entre las que Alemania lidera el camino-han sido ideadas para fijar el futuro, con un coste superior a los 150 millones de Euros. En este sentido, destacar que el año pasado la planta de Playmobil en la franca ciudad de Dietenhofen fue galardonada con el título de “Distinguida Localización de 2007” en la iniciativa de localización “Alemania-Ciudad de Ideas”.
Menos del 5 por ciento de los productos de la línea PLAYMOBIL son obtenidos desde lejos, productores afiliados con certificado ICTI en China. Esto es predominantemente en el caso de las partes electrónicas y los artículos que requieren un alto nivel de labores manuales. Estos productos son igualmente sometidos a los tests de calidad que se llevan a cabo con el resto de líneas y productos.