Esto.
Yo de joven jugaba al balonmano, y se veía bastante el típico esguince de tobillo provocado por una mala caída después de un salto (normalmente porque al caer pisabas a otro jugador y el pie se te torcía, cargando todo el peso del cuerpo en caída sobre el canto del pie). En aquel entonces, en los felices 80, cuando ibas con el esguince al médico de la mutua (que te proporcionaba la federación) y si era mínimamente importante el tratamiento habitual era inmovilizar, bien con un vendaje fuerte bien con una escayola. Cuando te la quitaban al cabo de 3 semanas volvías a andar de forma normal, pero como dice el forero era muy habitual tener repeticiones del esguince aún sin forzar mucho.
Para mí (y más gente del equipo) fue un gran descubrimiento cuando nos recomendaron a un fisioterapeuta que te "colocaba" el tendón. Mi experiencia personal con eĺ fue ir allí al día siguiente de hacerme uno de esos esguinces de tobillo. Al entrar en la consulta iba con muletas, no podía apoyar el pie sin ver las estrellas. El tío me sentó en la camilla, estuvo un rato palpando aquí y allá y cogió unos aparatos que yo describiría como buriles o punzones, con unas puntas de acero de diferentes formas (una bola uno, un gancho el otro...). Me explicó que al hacerse un esguince que no sea muy leve (aparentemente hay grados) el tendón suele quedar fuera de sitio, y si lo inmovilizas y se cura así, en esa posición, queda distendido y da lugar a más esguinces en el futuro. A continuación se puso a manipular la zona con los punzones esos, y en un momento dado hizo algo que me dolió bastante un segundo (estaba recolocando el tendón) y dijo "Ya está". Ponte de pie y carga el peso en ese tobillo". Lo hice con precaución porque tal y como había entrado en la consulta era imposible cargar peso sin un dolor horrible, pero oye...Magia. Sin muletas y dolerme me dolía, pero ni mucho menos como al entrar. Vamos, que salí de allí andando con una leve cojera y las muletas al hombro. Esta misma historia la contaba otra gente del equipo, y pudimos comprobar en carne propia, especialmente gente muy tendente a la recaída (alguno tuvo seis esguinces en dos años en el mismo tobillo), que efectivamente después de esta "recolocación" no eras tan propenso a volver a tener esguinces. Claramente lo de inmovilizar no era una buena solución.
Esto hoy en día yo creo que es de lo más normal, son técnicas ya bien conocidas, pero hace treintaypico años no era lo habitual.