A mi nunca me ha gustado el café, , no lo soporto, ese amargor intenso es superior a mí,
Pues te pasa lo mismo que a mí me pasaba con la cerveza en España. Que es una fruta miércoles.
Hasta que sales fuera y pruebas lo que es un buen café o una buena cerveza, nada amarga, y te preguntas qué shishi has estado bebiendo todo este tiempo.
8 errores que prueban que los españoles no sabemos ni preparar ni tomar café | ICON | EL PAÍS
el artículo es muy bueno, el problema es que la cafetera (italiana) no viene con manual de instrucciones, yo viendo lo da repelúsnte que era el café que preparaba mi padre o mis hermanos mayores por prueba y error hacía cosas con las que me quedaba mejorr, y evitaba algunos de los errores que perpetra el del ejemplo del artículo. Los puntos son interesantes, pero discrepo en varias cosas.
1. Si hierves el agua con el filtro puesto lo haces mal
Joer, eso de calentar el agua y luego poner el café y la parte de arriba me parece muy poco práctico y peligroso. Lo que sí hacía era llenar el depósito de agua caliente del grifo para que tardara menos en hervir.
2. La tapa no sirve para nada; al contrario, estropea el café
Esto me parece una tontería
El truco es dejar la tapa abierta y con el fuego muy bajo. Y solo bajar la tapa cuando empiece a salir el café.
Si tienes prisa, sobre todo cuando pones cafeteras grandes, no puedes esperar tanto tiempo a que se haga el café. Además mientras se calienta haces otras cosas en la cocina, por lo que tampoco es aconsejable dejar la tapa abierta.
3. Hay que dignificar el 'aguachirri'
A ver, la gente quiere el café para mantenerse despierta. Que sepa bien es un plus, pero no es la razón para beber café. A mí me gusta el café largo pero si tienes prisa no es lo mismo esperar a que se enfríe una tacita de expreso que un vaso de agua.
Hay aquí algo que el autor no menciona. El café es como la destilación, lo primero que sale es muy fuerte, y lo último está aguado. Si sirves el café nada más llenarse el depósito, sale muy flojo, si te sirves el fondo del pote es alquitrán. Hay que dejarlo reposar antes de servirlo, o si sirves a muchas personas, sacarlo de la cafetera metálica y meterlo en una de cerámica para que se mezcle.
No entiendo por qué pone "filtrado" cuando quiere decir "aguado". Por otra parte el artículo es muy pijo. En Hispanistán somos pobres y no estamos para permitirnos cafés especiales. Es tomar algo caliente y que te mantenga despierto. Punto. Si sabe bien y no te da ardor de estómago mejor. Me parece bien que se aprenda a tomar cafés de más calidad que esa porquería del torrefacto, pero tampoco es plan de tomar Jamaica Blue Mountain todos los días.
4. De las cápsulas ya se ha hablado en este foro. Son un puro timo. El café sale bueno pero no es nada lonchafinista ni ecológico y acabas siendo la fruta de la marca que hace la cafetera.
5. Sí, el molinillo es un poco incordio, pero MERECE la pena
Otra pijada. Tendrá razón, pero es otro trasto en la cocina y otra pérdida de tiempo. Esto de hacer del café un ritual como la ceremonia del té está bien los fines de semana pero no para uso diario.
Por otra parte, el café molido, si lo guardas en su envase cerrado con una pinza, y preferiblemente dentro de una lata metálica que a veces regalan las marcas, se conserva bien. Claro que el fondo del paquete no sabe lo mismo que recién abierto, pero si eres de los que toman café a diario, no le da tiempo al café a estropearse.
Yo no dudo que el café recién molido sepa mejor, pero esto es como el vino ¿cuánta gente de verdad nota la diferencia?
6. ¿Cuál es la temperatura adecuada?
Otra tontería. El agua hierve a cien grados, algo menos en la meseta. En la cafetera italiana sale a 65 dicen. Te vas a tener que esperar de todas formas a que se enfríe. Quizá en una máquina como las de los bares puedas programar la temperatura.
Ahí depende del gusto de cada cual y el aguante al calor. De todas formas es malo beberlo muy caliente.
7. ¿Con azúcar? ¿Con leche? Sí, pero no
Más memeces. El café es amargo. El sabor amargo de por sí no gusta a nadie mientras que el dulce a todo el mundo. Recordemos que el café es un fruto tóxico de una planta que desarrolló esos alcaloides como defensa para que los herbívoros no se la comieran.
Una cosa es que el café como las bebidas alcohólicas sean un gusto adquirido y aprecies esos sabores secundarios, y que si el café es del bueno, no hay que enterrar el gusto con paladas de azúcar, pero para algo amargo el antídoto ideal es el azúcar. Recordemos que el chocolate lo tomaban los aztecas frío y con especias y fueron los españoles los que tuvieron la brillante idea de tomarlo caliente y echarle azúcar.
Los bebedores de café somos adictos. Necesitamos el chute de cafeína y también la energía que proporciona el azúcar. No hay nada peor que quedarse sin azúcar. Además el café aumenta la producción de insulina por lo que si lo tomas solo vas a sentir hambre. Como el desayuno en España, por llamarlo así consta de un café y un bollo, si le quitas el azúcar, te vas a quedar con hambre.
Lo mismo podemos decir del café con leche. Que a mí me parece una porquería e indigesto, pero para mucha gente es más sano tomarlo con leche. Que la leche sola es algo da repelúsnte para el paladar español y tenemos que tomarla mezclada con cacao o café.
Si el café es bueno, no se debería mezclarlo. Pero el café solo no es un desayuno completo.
Por otra parte, la costumbre española de tomar el café con leche, se debe precisamente a que el café es tan malo, torrefacto aparte, que tienes que rebajar el sabor como sea. Y también pasa por alto que en muchos sitios como el Levante, el agua no es buena y le da mal sabor.
8. Tomar un café no debería ser igual a tomar cualquier café
De acuerdo, pero esto es igual que los vinos. A la gente le da igual mientras no sea vino peleón. Para una bebida de consumo diario no te vas a poner exquisito. A ver si te crees que los ingleses toman té del caro todos los días.