Lo ponen en su pagina:
"Mercado Provenzal la primera, con 31 aperturas, de las cuales solo 3 son en propiedad, la siguiente solo con 2 franquicias y 10 propias."
Mercado Provenzal
Esto es más viejo que el sol, se juntan cuatro con contactos, que se saben y saben vender. Le dan a la gente lo que quiere al precio que quiere para que llamen a su puerta (aunque pierdan dinero) , convencen a otros de que su negocio vende mucho (no tiene porque ser rentable) pero por otro lado se puede vender y de hecho se vende a terceros que se quieren apuntar al carro para coger la ola (o sea que si es rentable) y cuando tiene nombre y se llenan los bolsillos se lo venden a uno o algunos que disfrutan un poco del final del despegue y el último apechuga con la caída.
Emprendedores del año, cuatro artículos pagados dándose autobombo en prensa o internet y tira millas.
La clave por supuesto esta en saber organizarlo, promocionarlo reunir la gente necesaria y cuando dejarlo.
Cosa que a ninguno de los que vamos por libre nos vale, para eso ahí que valer, pero mola ver como algunos se obsesionan porque les cobren 2,00 por un sorbo en el bar jacinto y palmeen a otros.
Al final el bar Jacinto se va a la miércoles y estos también, y solo quedará el Bar el Soto del Cancerbero que te pone un papel de fumar de jamón y te cobran 3,50 por caña en barra con musica clasica mientras unos se miran a los otros y dicen soy mejor que tu.
Bueno lo de los bares "ilegales" llegará también, los mejores bocadillos que me comí en mi epoca de instituto eran de una muyer que abría su ventana un par de horas al día y por precios populares te hartabas de cerveza y media barra de pan con pollo , lomo, tortilla o lo que quisieras. En la mili igual iba una Gallega a la valla del cuartel que tomaba nota y y al rato traía la comida recién hecha.
Yo sinceramente no me metería en un McDonadl's cervecero para hacer cola
durante quince minutos y tomarme una caña en un vaso de plástico con una tapa de miércoles en un local diseñado por algún arquitecto con un cursillo de comedores carcelarios o de internado. Aunque cuesten medio euro.