Os voy a contar una cosa que no la he contado antes porque suena a chiste.
Tengo un compañero, funcionario, auxiliar administrativo, sí, de los que aún no tiene trienios, soltero sin hijos (máxima retención), en definitiva, de los de 900 euros justitos netos al mes, que cuando sale de casa tira los magnetotérmicos del cuadro de luces (menos el del frigo) por si hubiera algo encendido que gastara luz. Dice que lo nota, que gasta unos euros menos en cada factura.
Si llega a eso, imaginad lo que puede gastar este chaval. Ni en cafés, se trae de casa un actimel de esos, marca blanca.
Y yo que me consideraba ahorrador y lonchafinista....
Y yo voy camino de eso. Consumo cero. Ahorro todo lo ahorrable. Y no me cuesta trabajo. Porque me he dado cuenta que soy igual de feliz si mi compra cuesta la mitad y solo lleva marcas blancas, y si me comunico con mis amigos por correo electrónico y dejo el móvil quietecico. Que me rezuma la banana cenar fuera que cenar unos espaguetis y ver una peli.
Que me bajan el sueldo, pues sanseacabó al consumo.
A tomar por pandero. Se han acabado los cumpleaños, los reyes magos, hasta las rebajas no van a existir.
Recuerdo cuando vivía de estudiante, con menos dinero vivía, y lo recuerdo como una época feliz.
Señores, ¿quieren bajarme más el sueldo? Pues bájenmelo hombre, bájenmelo. Creo que todavía tengo margen de contracción de consumo, seguro que puedo dejar de gastar 40 ó 50 euros más al mes, ya me inventaré algo. Al final uno se da cuenta de hasta que nivel puede ser accesorio algo. En esta sociedad de consumo, que nos dice que tenemos que tener por corazones coche, móvil, internet, y beber coca cola.
Claro, que también hay que ver una cosa.
Yo vengo de la empresa privada, cuatro años tragando miércoles, pero miércoles pura, con un grandísimo perjucio para el desarrollo de mi vida personal, familiar, académica. Sólo por el hecho de tener la tarde libre, sabiendo de donde vengo, trabajo con ganas, por lo mucho que valoro eso, y os puedo jurar y me da igual lo que penséis, que trabajo igual de duro que cuando trabajaba de ingeniero en la privada, con un jefe melón profundo que miraba con lupa mi trabajo y un horario de esclavo, ganando 600 euros más.
Pero si voy a ganar únicamente para cubrir los gastos de gasolina, para eso me quedo en mi casa.