Hombre Luis, yo no he visto nunca ha nadie que haya abandonado un negocio y que luego pueda volver a activarlo cuando vienen tiempos mejores, normalmente por el camino te vas buscando la vida de otra forma y luego ya no puedes volver al punto donde lo dejaste, porque si la competencia a seguido estando al pie del cañón, ya se habrán encargado de quitarte el mercado, de ir introduciendo modificaciones en los procesos y en los productos, de forma que la inversión que te suponga volver a poner en marcha todo el tinglado te sea tan onerosa que desistas.
Para pasar esta crisis que es la más fuerte que yo he vivido, hay dos fórmulas, una que es quitarte gastos fijos de encima y reducir los variables a la mínima expresión rebajando producciones y ajustandote a la actual demanda. El producto se encarece y los márgenes se rebajan, pero sigues estando preparado para un posible repunte de mercado. Y la otra que es forzar producciones a tope con la intención de rebajar costes y vender más barato que la competencia con la intención de darles el golpe de gracia. He visto a gente de mi competencia que ha tomado el segundo camino y se les hubiera salido bien me hubiera quitado el sombrero, pero después de un año han tenido que claudicar y optar por la primera ya que el mercado se ha encogido tanto que no absorbe la oferta.
Hay que tener mucha paciencia y saber bailar la música que te ponen en cada momento.