Del Tercio Viejo de Sicilia el sargento mayor Sancho Dávila ha ordenado a sus 300 arcabuceros (Estos visten sus mejores galas y portan cada uno de ellos "doce apósteles"):
Primera manga de arcabuceros 10 pasos al frente, segunda manga 5 pasos al frente, tercera manga quietos. Primera manga, primera rociada, carguen, segunda manga fuego, carguen, tercera manga fuego, carguen y así hasta agotar sus 12 cargas cada manga.
Las balas de plata silvan por el campo enemigo, penetrando yelmos y corazas, astillando picas y reventando caballos...
El humo de la pólvora ahoga los pulmones de los herejes, el aire sopla en su contra, empieza a faltarles el resuello y los capitanes del tercio español tienen problemas para retener a sus hombres enardecidos....están esperando el momento idóneo para la carga final y hacerles probar el arma blanca, no habrá prisioneros. La furia española será implacable.