Entonces ya estaría.
Se va de fiesta de Córdoba a Sevilla con un móvil en la mano y nada más. No se le ocurrió imprimir el billete por si pasaba algo con el móvil.
Llego sin batería al tren y tampoco pensó aprenderse el localizador de 6 dígitos del billete ni parar en un bar por el camino a apuntarse lo en un papel.
Cuando llegó a la estación en lugar de pedir ayuda al personal de Renfe o llamar a sus padres para que le paguen el billete se enfrentó a todos y se intentó meter en un tren.
Además posiblemente le perseguían etnianos por lo que no se metió en la comisaría de policía a pedir ayuda sino que mejor se fue al sitio menos concurrido de los alrededores, a velocidad hipersónica para que pudieran rajarle más fácilmente y en la intimidad.
No contento con eso se saltó entre 4,5m y 5,5m para aterrizar el el techo de un vagón que además estaba a más de 20m del puente del que salta.
Una vez allí se electrocuta con el tren parado desde hacía un mes y medio y cae de cabeza por un hueco de 40-50cm por el lateral del acordeón y acaba con la cabeza metida debajo del mismo y los pies saliendo.
Se pone en marcha un efectivo de búsqueda que se tira 4 días buscando por la zona pero se les pasa mirar ahí. Los perros ni le huelen y los trabajadores que están 24/7 reparando trenes tampoco se enteran. El personal de seguridad de Renfe tampoco lo ve en 4 días y al cuarto día está la televisión emitiendo un directo justo en el momento en el que mueven el tren sin que nadie haya revisado nada aunque una persona haya desaparecido por la zona.
Es algo así no?
Justamente así, los perros además de la UME, no son perros cualquiera de policía, son perros especializados justo para este tipo de casos y nada.