Tenemos una tía abuela sin descendencia. No ha estirado la pata todavía, pero está en una residencia y, aunque nunca se sabe, no debe quedarle más de 1 año, 2 a lo mucho. Los futuros herederos son mi padre y sus tres hermanos (uno fallecido, así que pasa a sus hijos, pero eso no importa porque siguen figurando como una única parte, quedando, por lo tanto, 4 partes).
La anciana tiene un par de casas. Su vivienda habitual y una segunda residencia que no se abre desde hace 20 años y su estado es decadente. La casa lleva en venta 3 años, gestionando la misma una heredera que vive relativamente cerca (los demás vivimos lejos). En principio, ninguna oferta o, al menos, nunca dijeron nada de posibles compradores. Por cierto, la muyer da el consentimiento a deshacerse del inmueble.
Empiezan las sospechas porque hace un mes ingresa la señora en una residencia, por voluntad propia y aconsejada por sus sobrinos. Es de las mejores de la zona y, además de con su pensión, la sufraga con un aporte de su cuenta de casi 1.000 euros mensuales. Destacar que la muyer no tiene excesivo dinero, pues ha vivido la vida a tutiplén, desde hace diez años tenía una interna las 24 horas y apenas ha trabajado.
Como digo, las sospechas crecen nada más ingresar, cuando los futuros herederos hablan de la necesidad de vender la segunda residencia de manera cuasi urgente. Se encuentra en mal estado, incluso se estudia la posibilidad de cederla al Ayuntamiento para evitar un expediente por demolición. Pero jorobar, la casa está estropeada pero no tiene peligro de derrumbe, incluso un jovenlandés entraría ilusionado en entrar a vivir. Una venta aminoraría líos de sucesiones y, además, con lo recaudado la tía-abuela puede seguir "disfrutando" de esa residencia. Así que de 80 k, deciden bajar el precio de venta a 60 k.
A la semana del ingreso, la persona que gestiona la venta nos informa de que ha llegado una única oferta "en todos estos años": 30k. A todos nos parece un poco de risa, al fin y al cabo es una casa, pero cierto es que queremos perder la casa de vista. Ahora viene lo mejor: la gestora de la venta nos dice que "hombre, para venderla a ese precio, ella se la queda y la arreglará conforme pueda".
Salta la liebre cuando nos percatamos de que la casa no figura en ninguna de las principales plataformas de compraventa de viviendas de segunda mano. Al ser preguntada, nos dice que los anuncios habrán caducado recientemente. Lo que sospechamos es que ha recibido una oferta más o menos buena, la cual ha ocultado. Quiere comprar la casa y revenderla a los pocos días a esa persona que presentó una oferta aceptable.
Lo malo es que mi padre no quiere enemistarse con ningún familiar, a otro heredero le da igual todo y ha dado el sí, de modo que solo queda uno que dice no verlo claro. He pensado en llamar haciéndome pasar por alguien que ha visto la casa cerrada y quiere presentar una oferta.
¿Alguna manera de desenmascararlo? La historia tiene chicha, no me digáis que no.