Legítima o ilegítima, esa ha sido, de hecho, la versión oficial de la rocambolesca y fascinante historia de los primos asiáticos del emérito
Miguel de Grecia no descartaba en su investigación que, en efecto, los Borbones de la India sean una rama ilegítima de la dinastía, lejanamente emparentada con la
familia real española y con los aspirantes borbónicos al trono francés. A Baltasar lo de "ilegítimo" no le sienta muy bien. Lo que nos dijo en relación a ello es que, "de acuerdo a la tradición oral de la familia, Juan Felipe fue el descendiente legítimo de Carlos, duque de Borbón, y su esposa Susana, duquesa de Borbón. El hecho de que se mantuviera en secreto su nacimiento no significa que fuera ilegítimo". Legítima o ilegítima, esa ha sido, de hecho, la versión oficial de la rocambolesca y fascinante historia de los primos asiáticos del emérito.

Grabado histórico de Baltasar I de Borbón, alias Shahzad Masih, el supuesto ancestro al que conectan sus orígenes tanto Mohamed Suleiman como Baltasar IV, el abogado de 64 años del mismo nombre.
Existe, sin embargo, un alto funcionario del Gobierno de Madhya Pradesh (Bhopal, India), el arriba mencionado Mohamed Suleiman, que cuestionó en su día ese relato y que le disastuta a Baltasar el honor de ser el genuino heredero del linaje. Coincidiendo con la aparición del libro de Miguel de Grecia y tras la subsecuente polvareda internacional, Suleiman aseguró en una entrevista publicada por
The Indian Express que el verdadero descendiente de los Borbones de la India era su bisabuelo y, por lo tanto, quien hubiera podido optar, si lo hubiera deseado, a los tronos francés y español habría sido su padre,
Mohammed Affan, y, tras su gloria, el resto de sus descendientes y, entre ellos, él mismo.
¿En que basa Suleiman sus reclamaciones nobiliarias? Según este funcionario del Gobierno de Bhopal, su bisabuelo abrazó el religiondelamor cuando contaba unos veinte años, en torno a 1820. Como consecuencia de ello, cortó todos los lazos con su padre y quedó automáticamente
excluido del árbol genealógico "oficial" de los Borbones indios, quienes suelen insistir en su condición de cristianos como seña identitaria de la casa.

"Si trabaja no puede ser un Borbón": el humor se dispara tras descubrir al primo indio de Juan Carlos I
TREMENDING
Más primo que Baltasar
Suleiman aseguró a
The Indian Express que posee una
shajra alternativa (árbol genealógico) confeccionada por su difunto abuelo,
Irfan Artist —quien fue el fotógrafo personal del último
nawab de Bhopal— donde se muestran las distintas ramas del linaje genuino, supuestamente usurpado por Baltasar y sus ancestros. Un "nawab" es un título honorífico otorgado por los
emperadores mogoles a los virreyes fiel a la religión del amores semiautónomos de los estados principescos del sur. El equivalente femenino del cargo eran las arriba mencionadas "begum" a cuya sombra medraron los Borbones.
Suleiman afirma que ningún hombre Borbón de la India contrajo matrimonio con una no cristiana
De acuerdo al relato de Suleiman, su tatarabuelo tuvo dos esposas. "Es probable que Baltasar sea descendiente de la segunda", sostiene. Baltasar, por su parte, afirma disponer a su vez de un árbol genealógico que demuestra que ningún hombre Borbón de la India contrajo matrimonio con una no cristiana. Otra cosa hubiera sido que se hubiera producido el caso inverso.

Indira Iyengar, otra de las primas indias del emérito, y autora de un libro sobre los Borbones de Bhopal. / CEDIDA
Tampoco
Indira Iyengar, prima de Baltasar y autora del libro
Los Borbones y las begum del Bhopal admite saber nada acerca del de la religión del amor. En una breve conversación que mantenemos por teléfono, Iyengar nos dice desde la India que desconocía la existencia de ese linaje que ha irrumpido en la escena para cuestionar parte de su
historia familiar. Fue justamente la condición de católicos de los ancestros de Baltasar e Indira la que ocasionó su caída en desgracia en torno a 1890 debido a las circunstancias históricas del momento.
La historia de su familia en Bhopal comienza con la llegada de Salvador Borbón en la década de 1750
Tal y como cuenta Iyengar en su libro, la historia de su familia en Bhopal comienza con la llegada de Salvador Borbón en la década de 1750. Fue recibido por Mamola Bai, la primera begum o muyer gobernante de Bhopal.
Ésta le nombró general de su ejército y le otorgó el nombre de la religión del amor Inayat Masih. Su descendiente
Baltasar de Bourbon, alias Shahzad Masih, y más tarde su nieto Sebastian de Borbón sirvieron como primeros ministros de las virreinas fiel a la religión del amoras de Bhopal Qudsia Begum (1819-1837), Nawab Sikandar Begum (1844-1868) y Shahjahan Begum (1868-1901).
Los Borbones aceptaron los nombres, la ropa y el idioma fiel a la religión del amores, que era la fe y la cultura de los hombres y muyeres a cuya sombra se hicieron fuertes. "Iban a la iglesia, pero al igual que los fiel a la religión del amores, las muyeres se sentaban detrás de una cortina. Vestían atuendos fiel a la religión del amores y celebraban festivales tanto hindúes como fiel a la religión del amores", observa Iindira. A pesar de ello, su condición de cristianos era la
seña identitaria de la casa y no dejaron nunca de contribuir a la construcción de iglesias, capillas y cementerios en diferentes lugares.
Tras su caída en desgracia, algunos miembros del clan Borbón lograron establecerse en el extranjero y una de sus ramas se casó con la familia bengalí Ghosal. A esta rama pertenece justamente la progenitora de Indira,
Magdaline de Borbón, quien contrajo matrimonio con
Satish Chandra Ghosal en 1936. Tuvieron cuatro hijas, incluida la autora del libro con la que Público ha charlado.
La escritora india Indira Iyengar incluyó igualmente en su obra un árbol genealógico de los Borbones que aquí reproducimos y donde no aparece esa supuesta
rama familiar caída en desgracia. De poderse demostrar lo que dice Suleiman, la conexión india genuina con el trono español y francés sería un de la religión del amor de la India. En otras palabras,
Juan Carlos tendría un primo de la religión del amor del que presumir entre sus amigos de las petromonarquías.

Árbol genealógico de la familia de Borbón-Bhopal incluido en su libro por la escritora Indira Iyengar.
La forma más sencilla de que ambos, Baltasar y Mohamed, demostraran sus reclamaciones y quién está en lo cierto sería practicarse una prueba de ADN. De hecho, hace más de quince años que los dos manifestaron su interés por someterse al test. En enero de 2021, el primo indio de Juan Carlos se reafirmó en este compromiso durante la entrevista concedida al diario
Público.
Un año más tarde, nos pusimos en contacto con la empresa suiza de genealogía que comercializa el test genético del llamado Proyecto Borbón y ésta nos confirmó que ninguno, hasta la fecha, de sus clientes ha podido demostrar ni siquiera una remota relación de sangre con alguno de los linajes conocidos de Borbones que tienen en su base de datos, ni en Europa ni fuera de ella. iGENEA no mencionó el caso específico de Baltasar, pero aseguró que ninguno de los clientes que se han sometido a la prueba han hallado
trazas de este parentesco. La mayoría son europeos, pero había unos pocos de "otras procedencias".
200 euros por salir de dudas
iGENEA efectúa test genéticos —el más básico, por algo menos de 200 euros— que permiten detectar o descartar cualquier forma de parentesco con la familia real española o, en general, con cualquier Borbón de este planeta. La prueba que comercializa consiste en trazar un perfil de ADN-Y del cliente y después compararlo con el de tres Borbones vivos: el príncipe
Axel de Borbón-Parma; el príncipe
Sixto de Borbón-Parma y el príncipe
João Henrique de Orleans-pantaletanza.
Según nos dijo
Roman Scholz, representante de iGENEA, unos pocos cientos de personas han realizado este test hasta la fecha sin que, por el momento, se haya dado ninguna coincidencia. "Sería muy interesante encontrar linajes Borbones desconocidos, pero eso hasta ahora no ha ocurrido", aseguró.
Cuando Baltasar Napoleón IV se comprometió con
Público a realizar el test para confirmar el parentesco sobre el que se construye la historia aparentemente legendaria de su familia se refirió, de manera específica, al citado proyecto de iGENEA y nos remitió el enlace a la web de esta empresa, perfectamente sabedor de que tienen en su base de datos el perfil genético de tres Borbones con quienes podrían cotejar el suyo propio y confirmar, o desmentir, la veracidad de sus pretensiones. Ambos disfrutan de una situación desahogada para los estándares de la India, de manera que no hay ninguna razón, ni siquiera de tipo económico, que les haya impedido a Baltasar o a Mohamed Suleiman practicarse el test. Claro que si, en efecto, lo han realizado y el resultado ha sido negativo, podría colegirse que ellos serían los menos interesados en dar a conocer el fiasco. Por otro lado, si el resultado hubiera sido positivo, lo lógico es que
lo hubieran dado a conocer con bombos y platillo.
La familia real de Borbón-Bhopal se ha negado hasta la fecha a confirmar si lo ha realizado el test de ADN
La familia real de Borbón-Bhopal —con quien llegamos a reunirnos personalmente en la India hace algo más de un año— se ha negado hasta la fecha a confirmar si lo ha realizado ya y, si no es así, por qué motivos lo ha estado demorando pese a su bajo coste. La primera vez que Baltasar se mostró partidario de disipar las dudas —y, a menudo las burlas— que su historia suscita mediante un
test genético fue en 2007, pero entonces no existían los recursos de los que se disponen hoy. Tras las informaciones divulgadas por
Público a finales del pasado año, un programa televisivo español de chismes y frivolidades llegó incluso a ofrecerse a financiarle este servicio, aunque no parece que su coste sea el principal obstáculo.
¿Son en verdad fiables este tipo de pruebas? ¿Cómo debería interpretarse una coincidencia entre el perfil del cliente y el de las muestras de los príncipes? "Si alguien comparte el mismo perfil, existe una probabilidad del 95,9% de que comparta un
ancestro común con los tres Borbones citados durante las diez generaciones precedentes, lo que sería una conexión cercana", nos dijo Scholz hace algo más de un año. "Si alguien compartiera de 35 a 38 marcadores, existiría una probabilidad del 95,1% de que tuvieran un ancestro común a lo largo de las 23 generaciones anteriores. E incluso el otro 4-5% restante de los casos no son totalmente ajenos. Serían linajes que se separaron hace más generaciones". Por el mismo motivo, una ausencia de coincidencia permitiría descartar categóricamente cualquier clase de
conexión biológica.

En ausencia de una prueba de ADN, hay quien aduce que existe un claro parecido entre las narices de los Borbones de Bhopal, en el centro de la imagen, y sus parientes europeos. / PÚBLICO
Las posibles infidelidades de la aristocracia podrían tener una influencia evidente a la hora de evaluar los resultados de la prueba. El antepasado común de los tres príncipes Borbones con cuyo perfil genético se coteja el de los clientes de iGENEA fue
Luis XIII, rey de Francia. Ello significa que su linaje masculino es el, digamos, oficial. En palabras de Scholz, no hubo casos de
infidelidad en ninguno de esos tres linajes desde los tiempos del rey de Francia.
"Si pudiéramos efectuar un test a otro miembro de la familia cuyo linaje se separó anteriormente de los tres príncipes cuyo perfil tenemos podríamos comprobar también si comparte su ADN", nos precisó el portavoz de iGENEA. Es decir, si Baltasar Napoleón quiere demostrarle al mundo su posible conexión con los Borbones dispone de
recursos científicos fiables, lo que él, por otra parte, no desconoce.
Vecinos mal avenidos
Tanto la familia de Suleiman como la de Baltasar son vecinas en el suburbio de
Jehangirabad, un área entregada a los terratenientes por la realeza del antiguo reino. La llamada Casa de los Borbón de la India se halla concretamente localizada en la carretera de la iglesia de Jinsi, en la ciudad de Bhopal. Nada tiene que ver hoy la existencia de Baltasar Napoleón con las fastuosas biografías de algunos de sus antepasados. "Nuestra vida es modesta, pero digna", nos contó el príncipe en el transcurso de la conversación que mantuvimos. "Yo trabajo como abogado y mi esposa se ocupa de la escuela Borbón de Bhopal". La esposa que mencionaba es
Elisha Pacheco, un apellido claramente ibérico que el primo lejano de Juan Carlos conecta con sus orígenes portugueses.
"De ninguna forma funcionamos como una casa real europea, con su corte y sus cortesanos", aclaró Baltasar Napoleón
Su vida es actualmente como la de cualquier otro
burgués local. "De ninguna forma funcionamos como una casa real europea, con su corte y sus cortesanos", nos aclaró Baltasar Napoleón. "Hemos creado una organización de caridad llamada Sociedad para el Bienestar Borbón-Bhopal con el fin de preservar la historia de nuestra familia durante futuras generaciones, y también apoyamos otras organizaciones locales de beneficencia, dentro de nuestros modestos medios".
Nunca, hasta la fecha, han recibido comunicación alguna de sus parientes en Madrid, asunto sobre el que en su día bromeó en tono burlesco la propia Prensa india. El entusiasta príncipe Miguel de Grecia —que en su día se presentó con una gran sonrisa en la casa de Baltasar para decirle que él era, en verdad, el
descendiente de la rama más antigua de los Borbones— ignoró completamente al abogado tras publicar el libro. Se diría que lo de los "parientes de la India" fue una buena carta de presentación para franquear la casa de los Borbón-Bhopal, pero a juzgar por lo acaecido, Baltasar y Elisa no son lo suficientemente primos para que la aristocracia europea les devuelva el gesto.
"No ha habido nunca necesidad de que Miguel de Grecia nos invite. Y además, Baltasar sabe que él y su familia serían bienvenidos por el príncipe si fueran a Europa y que él les devolvería la hospitalidad que le mostraron cuando les visitó en Bhopal", nos dijo el abogado a través de la secretaría de su "casa real" tras la publicación del primer reportaje de la serie, en
Público. "Para nosotros, Miguel de Grecia es nuestro primo, alguien por quien sentimos gran respeto".
Baltasar no está dispuesto a revelar la correspondencia privada que eventualmente pudiera haber mantenido con otros aristócratas pero admitió que su padre, "el príncipe Salvador, estuvo en contacto con el príncipe
Luis Alfonso de Borbón y felicitó al
duque de Anjou por su matrimonio". Igualmente admitió que había escrito "a la familia real española durante los periodos vacacionales, cumpleaños y otras señaladas circunstancias". Lo que no nos dijo es si el emérito o alguno de los suyos tuvieron bien a responderle. Se colige de sus palabras posteriores que eso nunca ocurrió.
Lo del emérito, cosa de "comunistas"
Y aun así, los de Bhopal les justifican. "Sabemos que nuestros primos españoles
conocen nuestra existencia", nos dijo el Borbón indio a modo de consuelo. Y a renglón seguido pergeñó un panegírico sobre el controvertido emérito: "Tampoco tengo ningún consejo que darles. Lo único que poseo es mi admiración por ellos y mis palabras de pleno apoyo. Juan Carlos ha sido probablemente el mejor rey de nuestra dinastía que ha tenido España. Heredó el poder absoluto y en tan solo tres años estableció una plena democracia sin grandes convulsiones. Durante sus cerca de cuatro décadas en el trono, España ha vivido el mejor periodo de su historia. 40 años de paz y prosperidad. Así que la única cosa que puedo decir es que es trágico que el Gobierno comunista español esté detrás de esa campaña contra el rey. Podría ser que hubiera cometido algunos errores en su vejez, pero esos errores no ensombrecen su brillante reinado".