Mi experiencia con la salida de Terra a bolsa y la burbuja puntocom
Mucho se ha escrito sobre la burbuja puntocom en libros, artículos académicos, revistas y foros. Esta burbuja consiguió movilizar a muchos ciudadanos atraídos por la rentabilidad de un mercado que no paraba de subir. En este artículo voy a contar en primera persona cómo viví la salida de Terra a bolsa y la burbuja puntocom, que generó pérdidas muy dolorosas en muchos inversores que a día de hoy todavía siguen sin cicatrizar.
El ambiente previo a la salida de Terra a bolsa
Antes de salir a bolsa, Telefónica estuvo realizando una intensa campaña en los medios animando a los ciudadanos a invertir en la OPV de Terra. A diferencia de otros anuncios de inversiones, este anuncio no se centraba en cifras y datos concretos, sino que lo que se vendía era algo más abstracto, invertir en Terra era invertir en internet, invertir en un futuro prometedor.
La esperada salida a bolsa de Terra
Terra salió a cotizar a 11,81 € por acción. Recuerdo perfectamente ver la noticia en el telediario a la hora de comer. Fue el 17 de noviembre de 1.999, cuando yo tenía 15 años. El primer día de cotización de Terra, su precio aumentó un 213,3%. Todo este optimismo y posibilidad de ganar gran cantidad de dinero en poco tiempo invirtiendo en empresas tecnológicas había calado hondo en mí y en muchos miles de ciudadanos. La fiebre del oro cibernético había llegado a España.
¡A comprar!
Decidí informarme más sobre todo lo relacionado con Terra buscando en internet. Leí artículos de prensa, reportajes de televisión y conversé con gente del canal #bolsa del IRC Hispano. Todo lo que encontré fueron alabanzas a esta compañía, sin ningún tipo de crítica. Parecía que había que estar loco para no comprar.
La verdad es que no sabía nada de inversión, de análisis financiero ni de ventajas competitivas. Pero, ¿quién necesitaba todo eso? Lo único que se necesitaba era comprar, ya que la cotización seguiría subiendo hasta el infinito. Además, todos los periodistas y analistas estaban de acuerdo. No iban a estar todos equivocados, ¿verdad?
Finalmente, conseguí convencer a mi progenitora para comprar algunas acciones de Terra para no perder esta gran “oportunidad” de invertir en una compañía de futuro. Compramos acciones a un precio aproximado de 45 € por acción. La acción siguió subiendo con fuerza durante los meses siguientes. En abril de 2.000, alcanzó su máximo de 157,6 € por acción, con un valor en bolsa que superaba los 40.000 millones de euros, lo que la convertía en la tercera mayor empresa del país. Ya habíamos triplicado virtualmente nuestra inversión, y yo me arrepentía de haber invertido demasiado poco. Por fortuna, al final acabaría agradeciendo esta prudencia a la hora de invertir.
El triste final de Terra
“Se puede engañar a todos poco tiempo, se puede engañar a algunos todo el tiempo, pero no se puede engañar a todos todo el tiempo.” (Abraham Lincoln)
A partir del febrero de 2.000 la cotización de Terra cayó sin parar hasta tocar un mínimo de 2,75 € en octubre de 2.005. Todas las promesas de futuro que nos habían vendido eran humo, y su precio en bolsa por fin reflejaba la realidad. El 28 de mayo del año 2005 Telefónica realiza una OPA por la compañía a 5,25 € por acción, es decir, por menos de la mitad de los 11,81 € a los que salió a cotizar. El 14 de febrero la CNMV suspende la cotización de Terra en bolsa y finalmente el día 15 de julio del 2005 Terra cotizó por última vez en bolsa.
Al final perdimos una parte de nuestros ahorros. Por fortuna, no fue una gran cantidad de dinero, aunque creo que al final valió la pena por la lección aprendida. La próxima vez que invirtiera en bolsa lo haría con los conocimientos necesarios para ganar. Nunca me volverían a coger desprevenido.
Aún queda mucha tela que cortar.... :rolleye: