Algo así.
Yo no toco el tema edificación, solo obras civiles (puentes, carreteras, presas, etc...) y ya le digo a usted, que está muy, pero que muy estropeado. Primero porque el principal inversor de todo esto, es el estado, pero claro, el estado está gastando de media entre el 1.5 y 3 veces el precio con el que sale calculado de mi estudio. Es cierto que hay dinero porque llega de Europa y... bueno, si quita el ministerio de (des)igualdad, todo ese dinero abastece a casi todas las obras. Pero sin duda es un aumento muy rellenito.
Y solo hablo de materiales, digamos que un abujardado en el estribo de un puente me salió por 5 para reforzarlo (porque los inclinómetros se habían roto del movimiento que había pillado). Pues cogiendo el proyecto a los dos meses para revisarlo, el precio era 10. Todo esto, sacando los precios de 2021... estando a 2022.
Además de esto, hemos mirado a la pérfida Albión a los ojos, y pasó lo que nos dijo el novelista Nietzsche, que nos miró a nosotros. Y estamos en esas de manager, submanager, assistant manager, CEO, CFO, CCOO, y todos por medio, y la casa sin barrer. Unido a la falta de profesionales (reales) que hay, pues se encuentra usted que en una obra tienen que parar porque unos han dicho que aquí va un pilar, y otros han dicho que no. Luego, los que hormigonan, arman y encofran el pilar, ni son productivos ni saben hacer bien su trabajo, o simplemente no están motivados para hacerlo por 1000 m€rk€ls, a través de subcontratar y estar bajo constructoras que van a reducir todo al mínimo.
Un sitio muy malo para currar, la construcción, ya sea a pie de obra o en estudio, poniendo ladrillos o calculando.