Pues yo tuve un problema similar con unos zapatos de Pielsa hace mil años, sólo que la causa era que la suela estaba hecha de un material tan rígido (¡era como de caucho de rueda de camión!) que no se doblaba ni a la de tres. Yo erre que erre intentaba doblarla cuando no los llevaba puestos, a ver si conseguía algo, pero nanay. Me jodió el talón a base de bien por empeñarme en usarlos unas cuantas veces.
Pues la cosa es que como dos años después (o más) me encuentro los puros zapatos abandonados en un rincón y me dio por enviar un correo a Pielsa quejándome de que no sabía cómo podían fabricar zapatos con esos materiales. Para mi gran sorpresa, me contestaron amablemente y me dieron la razón, indicando que efectivamente habían detectado que la suela era dura (y los zapatos imposibles de usar) y bla bla bla. Total, que me mandaron unos zapatos nuevos de la temporada de ese momento y santaspascuas.
Yo en serio os aconsejaría que contactarais con el servicio de atención al cliente de Timberland y os quejárais. Que suena la flauta, bien; que no, los zapatos ya no los podéis usar porque vais a acabar con los talones destrozados como yo por burra. Y al menos que se den por enterados de la miércoles que a veces diseñan.
¡Suerte!