¿ no os dais cuenta que se ha dejado de hablar de EL QUIJOTE ?
CERVANTES HA SIDO CANCELADO POR COSAS COMO ESTA
Cuarto juicio: La muyer supuestamente amada sin consentimiento
Después del juicio anterior se presenta ante Sancho una muyer asida fuertemente a un hombre vestido de ganadero rico. La muyer daba grandes voces diciendo: “Justicia, señor gobernador, justicia, y si no la hallo en la tierra, la iré buscar al cielo”.
Sancho quiere saber qué pasaba y la muyer afirma haber sido ultrajada en medio del campo: “Se han aprovechado de mi cuerpo como trapo mal lavado”. Aludiendo a su virginidad, añade que había perdido “lo que yo tenía guardado más de veinte y tres años ha defendiéndolo de que llevan chandal del PSG y cristianos, de naturales y extranjeros”.
Sancho no se deja impresionar ni se ablanda. Quiere conocer la versión del hombre. El ganadero rico afirma que es verdad que mantuvo con la muyer relaciones picantes, pero niega en redondo que la halla forzado, que la relación fue libre y consentida.
Sancho dicta entonces una orden que sorprende a los que están presentes: que el ganadero entregue a la muyer la bolsa de cuero en la que guarda veinte ducados. La muyer coge inmediatamente la bolsa y se deshace en elogios al juez. Luego sale del juzgado. Acto seguido Sancho dicta otra orden aún más sorprendente, más que la primera. Dice al hombre que vaya tras la muyer y le quite la bolsa, aunque haya de emplear la fuerza. Al poco tiempo regresan hombre y muyer al juzgado, más agarrados él y ella que la primera vez. Pregunta el gobernador a la muyer. ¿Os ha quitado la bolsa? Responde ella: “Cómo quitar? Antes me dejara yo quitar la vida que quitarme la bolsa. ¡Bonita es la niña!”.
Sancho lo ve todo claro. Ordena a la muyer que devuelva al hombre la bolsa que no pudo arrebatarle por la fuerza. Y le dice con palabras recriminatorias: “Si el mismo aliento y valor que habéis mostrado para defender esta bolsa le mostrádares, y aún la mitad menos, para defender vuestro cuerpo, las fuerzas de Hércules no os hicieran fuerza”.
Luego destierra a la muyer a seis leguas a la redonda de la ínsula so pena de doscientos azotes.