No. ¡No funciona así!
Porque la termodinámica, funciona en un sentido: obviamente no puedes almacenar energía si estás consumiendo menos de la que gastas. Eso es impepinable, y por eso no había ningún rellenito en los campos de concentración
Pero no funciona así al revés, depende de muchos factores. Nuestro cuerpo gestiona la energía que consumimos de múltiples formas, de manera que incluso con exceso es perfectamente posible perder peso. Y te lo digo por experiencia propia; sin estar rellenito en absoluto, ni tener como objetivo adelgazar (no era mi problema...), tuve que hacer dieta basada en grasas por otro motivo, y me llevó a perder peso. Cuando, sobre todo al principio, mi ingesta calórica era MUY SUPERIOR a la previa.
Y no es un caso único, si investigas tienes multitud de información para comprobarlo. Es hasta una estrategia consolidada para obesos o diabéticos.
¿Por qué? Pues porque como maneja el cuerpo la energía cuando tu alimento principal es la glucosa, y cuando es grasa, son dos mundos completamente distintos. En un caso con exceso de insulina, y en otro con muy muy poca insulina. Dos situaciones metabólicas completamente distintas, en la que cambian completamente los procesos químicos, y el balance de hormonas es completamente distinto.
Y porque el cuerpo puede utilizar la energía para gestionar tus necesidades básicas 'de movimiento' diarias, pero también para generar nuevos tejidos, para mejorar su sistema inmune, para autorepararse, para ponerte cachondo.
Y no solo eso, cuando estás en 'modo glucosa' la insulina disparada obliga a que sea tratada inmediatamente (por el peligro que entraña la glucosa alta...), siendo repartida a las células lo antes posible, hasta aumentando 'la presión' en las células con el aumento de producción de insulina cuando hay resistencia, y con la conversión automática en grasa de reserva con el sobrante.
Sin embargo, cuando se alimenta a base de grasa, tiene dos límites. Uno, la bilis; produces una cantidad al día, necesaria para digerir la grasa, y cuando la gastas, simplemente el sobrante se desecha. Y otro, la grelina/letpina (hormonas del hambre y la saciedad..). Cuando comes grasa la letpina se dispara, y en poco tiempo (cuando te acostumbras...) te da señales muy claras de que no puedes comer un solo trozo más.
Por eso cuando estás con un chuletón interminable, hay un momento en que eres absolutamente incapaz de tomar un solo trozo más. Sin embargo, puede caer un flan y un helado. O medio kilo de helado. O tres whiskies cola. Porque 'caben'. La relación de la glucosa con estas hormonas es mucho peor, incluso la fructosa tiene el problema que no mueve en absoluto la hormona de la saciedad.
En muchas clínicas especializadas en obesidad mórbida (especialmente en EEUU) se emplean dietas cetogénicas precisamente por eso. Porque no hay límite a la cantidad de comida, algo necesario para gente que tiene que perder el 60% de su peso y reducir fuertemente la ingesta no duraría en el tiempo. Necesitan tener capacidad de reducir el tonelaje de forma constante con algo sostenible.
De hecho, lo curioso (por lo que he investigado, y por mi propio caso...) es al principio, durante los dos primeros meses, cuando más comes (tienes el ansia al eliminar la glucosa...), y cuando metes cantidades absurdas de calorías, cuando más pierdes. También influirá seguro que es cuando te desinflamas y echas agua retenida.
Por eso no, no es correcto. Más que correcto, es inexacto. Con una alimentación supuestamente por debajo de lo que consumes, el cuerpo tiene cierta capacidad de ajustarse, bajando funciones. Pero es que perderás la líbido, tendrás cero energía, y a cambio con cada bajón de insulina el cuerpo te dará un hambre atroz.
Y al revés, puedes estar metiendo un sobrante absurdo, y estar perdiendo. Y sobre todo, la homeostasis del propio cuerpo te llevará (al perfeccionar el mecanismo de hambre y saciedad, que hackeamos con la glucosa...) a la ingesta exacta que necesitas para estar equilibrado.