Rentable no seria la definición correcta; tener Oro es tener materia prima en la mano, es tener un refugio, le voy a poner un ejemplo básico, espero que acertado, donde apreciará ud. en como el subconsciente humano valora el valioso metal; si le diese a elegir entre un lingote de Oro y uno de Cobre cual escogeria sin dudarlo?; el Oro me imagino, ¿porqué no el Cobre que tan valorado está en ciertos "ambientes", pues lógicamente no se hacen Joyas de Cobre por ello, se valora la Joya en Oro, Plata o Platino, por lo tanto, la idea es la siguiente; si ud. le compra un Brazalete o un bonito collar a su muyer estará ud. comprando Oro tambien, 18K en este caso, pero pagando un premium (valor añadido) por esa Joya; el caso es que ud. piensa que lo vale pero no piensa en hacer un negocio con ello, en realidad ud. siempre tendrá un 2º pensamiento oculto respecto de la compra efectuada; "las Joyas siempre me pueden sacar de un apuro" si las tengo que vender por alguna urgencia o necesidad.
Traslade esa "filosofia" al Oro de Inversión; es un buen refugio contra vientos y mareas, tenga la cotización que tenga siempre será una materia prima que no tendrá problemas en venderla aunque el precio no le guste respecto del de compra pero ud. dispondrá de un "moneda" intemporal para casos de apuro como comentaba anteriormente.
El Oro o resto de metales preciosos no flota sobre un burbuja, flota sobre una especulación de mercados de materias primas, aunque parece que suene a lo mismo no es lo mismo; ud. vé que la gente esté pasando apuros por pagar su Oro comprado a base de créditos?, creo que no, el caso que los que compran Oro o Plata lo hacen de su poder de ahorro, vaya, eso cambia no?.
Finalizando; no compre Oro o Plata si piensa dar el bowlingzo con ello, piense que esta comprando un salvavidas para su economia familiar, es bueno tener disponer de uno en una Barca con su familia y en un oceano economico que puede estar en calma pero que también sufre sus vientos y tempestades.
Yo aconsejo comprar metales preciosos de inversión para vender dentro de 20 años cuando uno se jubile, como complemento a su pensión o como plan de jubilación.