Esta tarde no ha aparecido el "visionario", cuyo nick tiraba para atrás, que ayer predecía un aumento meteórico del 3%, y trataba al personal con "dulces" palabras aconsejando seguir sus predicciones......
¿Un 3%? Yo creo que el tío dijo un +7% nada menos, si mal no recuerdo.
La verdad es que determinadas actitudes me despiertan mucha curiosidad. Ahora que últimamente me estoy aficionando a la psicología del comportamiento, disfruto mucho obteniendo perfiles de los mensajes de la gente
Puestos en esta tesitura, no entiendo el objetivo de abrirte un nick, aparecer en tu segundo mensaje en un hilo como éste, soltar la primera soplapollez que se te ocurra al más puro estilo moneda al aire, y luego cuando - por descontado - ni por casualidad ocurre lo que dijistes, desapareces sin dejar rastro.
¿Qué se busca con historias como esa?
Analicemos lo incoherente de ese proceder:
a) supongamos que hoy el Ibex hubiera subido, efectivamente, un +7%. Desafía a la razón pensar que un tío capaz de predecir razonablemente (y consistentemente) swings de esa magnitud en el mercado, esté escribiendo en un foro llamando cenutrioes a otros foreros. Obviamente nadie se creería que tenemos al nuevo gurú de la meca del Ibex entre nosotros.
Antes bien, la gente tirará de navaja de Occam y asumirá que simplemente hizo una apuesta al azar y tuvo suerte.
b) supongamos que ni de coña sube el 7% (vamos, lo normal). El tío desaparece y todos saben lo que ya resultaba obvio: que tiró una moneda al aire, acompañada de formas arrogantes. ¿Y ahora, qué? Nuevo nick y vuelta a empezar?
Como se ve, llegamos al absurdo de que, acierte o falle en su loca apuesta, socialmente no conseguirá objetivo alguno.
Empero, ¿por qué mensajes como el de ayer?
El cerebro humano es fascinante, qué duda cabe.