Vamos a ver, una franquicia en sí misma no es una mala inversión.
Nuestro sabio refranero dice que "con buena banana bien se ama" y, efectivamente, quien tiene buenos capitales accede a franquicias premium y no solo se forra, sino que sigue abriendo otras.
Quien dispone de un local de 200 m2 en una zona exclusiva y tiene para gastar una cantidad cercana al millón de euros, se pone su McDonald o su Burguer King, y empieza a hacer caja como si no hubiera un mañana.
Y pasa que igual que se han gastado eso... en unos meses o años, se pillan en la misma plaza o lugar premium otro local en esquina de otros 200 m2... y ahora montan una franquicia de bocadillos, de pizzas, o de lo que toque, por otro cerca de un millón de euros más.
Ahora bien, para el común de los mortales solo queda la ilusión de franquiciarse a mojones, empresas que son franquiciadoras low-cost, pero que gastan mucho más en publicitarse (para que te suene el nombre... su negocio eres tú y no el producto) que en disponer de un know-how y de un producto con identidad propia. Y pasa lo que pasa... que la gente se siente engañada cuando se da cuenta de que el negocio no da lo que prometían, que el producto es puro humo, que el negocio real del franquiciador es vender franquicias y no mejorar su producto...
Esto es España... ¿Qué esperan?
No se puede generalizar. Tengan 1.5 M de euros, monten una franquicia Starbucks en la Gran Vía de Madrid, en Sol, o en la Alameda Principal de Málaga. Sea el sitio que sea, pero grande y en zona premium. Verán como las franquicias son un gran éxito.
Ahora, se gastan 50.000 euros en la franquicia "Moda Fashion Todo 10", de ropa a 10 euros, que realmente es ropa remarcada china, donde el producto es mediocre de origen y el franquiciador se gasta el dinero en publirreportajes anunciando que "Moda Fashion Todo 10" es el sueño de toda emprendedora española visillera, que no tiene ni que molestarse y así ella triunfa a la vez que su marido está en su respectivo trabajo... y pasa lo que pasa... que la gente no es sencilla y no compra esas camisetas a 10 euros... y que lo poco que ganas lo repartes con el franquiciador... y que todo se va a la miércoles a los tres años. Pero ellos siguen abriendo franquicias porque su negocio es venderlas a 50.000 euros, de los cuales destinan parte a seguir produciendo publirreportajes y colocarte la miércoles china al quíntuplo de precio de lo que te la vende Aliexpress por haberle colocado una etiqueta de "Franquicia X. acabado en España".
Las franquicias yo no las veo, salvo que se tenga un buen capital y estemos hablando de franquicias galácticas. Franquicias que tú no escoges, te escogen ellos de una lista donde tienen preferencia otros que ya tienen otros McDonalds... o sea, siendo rico compites contra ricos y se lo lleva el rico más rico que tiene más dinero y curriculum empresarial con el grupo.
Edito para añadir (acabo de leer una sugerencia de un conforero de más arriba) que el "etnianeo" de sustituir el negocio franquiciado por otro "similar" (vamos, por un clon del anterior) no he visto que funcione, quizás porque aquí nos creemos siempre los más listos del corral.
En Málaga existía un Kentucky Fried Chicken (KFC) en un centro comercial de gran afluencia. Siempre estaba lleno al 80 % porque tenía un acceso complicado a parte de las mesas, de forma que la gente solo entraba a las mesas cómodas y si estaban ocupadas, o se esperaba, o se iba a otro lado, pero nunca ocupaba el 20 % de mesas incómodas (estaban en primera planta, incómoda y donde no llegaba el aire acondicionado). Bien, de la noche a la mañana, el KFC apareció llamado "Burguer Fried Chicken" o similar, y habían omitido las referencias de la franquicia. Claro que todos los carteles eran asombrosamente parecidos en tonalidad y grafía al KFC, pero no eran de KFC. Luego te pedías una hamburguesa de pechuga de pollo y sabía bien, pero el pan era Pan Bimbo de hamburguesa (no el del KFC)... las papas fritas eran parecidas pero no las mismas... y lo mejor lo mejor lo mejor, ojo, quizás para que no te olvidases del KFC, es que aunque no fuera KFC, los precios seguian siendo los del KFC, o sea, hamburguesa a 5 euros y Coca-Cola 2.5 euros.
Ni que decir tiene que a los tres meses aquello estaba lleno a un 30 %, que supongo que pensarían lo que yo: WTF?
Y en otros tres meses lo vi cerrado.
Lo que quiero decir con esto es que el etnianeo de quitar la franquicia y poner un clon puede funcionar con un negocio muy personalista (p.e, un taller mecánico, donde conoces al mecánico Jose y te da igual si está con MIDAS o le cambia el nombre), pero con otro tipo de negocios... les quitas el proveedor del género, que es el franquiciador... se suma que el franquiciado estará acostumbrado a los precios de antes y no los bajará (¡así compenso la menor venta!)... además está el hecho de que el consumidor acude sorprendido y piensa "este se cree que somos orates" y esto solo lleva al desastre más absoluto. He puesto solo un ejemplo, pero he visto ya varios.