A ver, esto de las "inversiones" debe ser muy medido por quien se mete en este mundillo, sobre todo si lo hace en metales amonedados.
Es cierto que quien en 1994 compró la primera emisión de 2000 pesetas en plata, para hoy salir "lo comido por servido" debe vender cada moneda a unos 20,50 euros (según página del INE actualización de rentas) También es cierto que si se desprendió de las mismas a precio plata en 2011, obtuvo beneficios.
Muchos de los metaleros que escribimos por aquí, tenemos un rasgo "bipolar" por un lado están las piezas de nuestras colecciones, que simplemente nos llenan y no paramos a pensar si éstas suben o bajan en precio, y por otro, parte de nuestro pequeño capital se destina a metales.
Pues bien, esta parte pequeña es la que hay que "gestionar" y no echar a dormir, cada uno sabe, o debería, cuál es el fin de acumular metales, se debería poner una meta y alcanzada ésta, soltar lastre.
Debemos tener claro una máxima, y es que los precios de venta los pone el comprador, de nada sirve explicarle que la moneda que compré en el 94 hoy son 20 euros o que es un diseño exclusivo del que sólo hay 500 unidades. Dar con la clave y el momento... muy complicado, llevo ya 25 años en ésto y todavía estoy aprendiendo.
Añado un enlace a un blog numismático (Adolfo Ruiz Calleja, no es un cualquiera en el mundo numismático) para que se le pegue una lectura al "mundo de las inversiones numismáticas"
Pasarse de listos XI: unos se equivocan y otros se aprovechan - Blog Numismatico
Un saludo