Etimologías curiosas de palabras corrientes.

Es cierto que me confundí en ese verso y no puse "que"; pero me centraba en mostrar que Lope también usa "la agua". Que sea mejor "el agua" que "la agua" en esos versos, te parecerá a ti, está claro que a Quevedo y a Lope, no.

Fui puntilloso en lo referente al "que", porque aducías razones métricas y, claro, en tal caso había que corregir el verso porque estaba cojo. En cuanto al meollo del asunto: no existen razones métricas, como afirmabas, para que Quevedo y Lope usaran "la" en vez de "el" en esos casos, porque la palabra anterior acaba en vocal y se forma la sinalefa. Y que, en principio, a efectos de sinalefa es mejor "el" que "la" tampoco es muy discutible. Si no has educado el oído para reconocerlo al leer, no tienes más que consultar la propia definición de sinalefa:


Como ves, las sinalefas se forman con vocales átonas. Con tónicas, lo natural es no leer ligadas las vocales y, si se fuerza al leer, queda el verso más áspero. Puede hacerse, pero es queda peor. En este caso particular en que coinciden las vocales, la solución que evita la aspereza existe: fusionar directamente ambas aes y no pronunciar las dos. Así queda una solución fonéticamente semejante a ligar "el" con la sílaba átona anterior.

Otra cosa en la que caigo ahora es que los dos versos de Lope, en realidad, se leen exactamente igual escribiendo "el" que "la":

que -l- agua enturbie y que los campos tale.

que a -l- agua llaman falsa porque sabe

porque, cuando se leen sinalefas en que las dos vocales coinciden, el lector simplemente lee una sola. En el primero de los versos "que el" se lee "quel agua" y "la agua" "que lagua", que suenan exactamente igual. En el segundo, la preposición "a" siempre se fusiona con el artículo, por lo que también suena exactamente igual "que_al agua" y "que_a lagua". Por tanto, escribir "el" o "la" en el caso de estos dos versos es una mera cuestión ortográfica: fonéticamente ambas fórmulas son equivalentes. Sería, digamos, como escribir "invierno" o "himbierno": sólo sabrás de la impericia del otro si te escribe la palabra, no si te la pronuncia.

En el verso de Quevedo sí que no ocurre esto, así que escribir "el" o "la" no hace que el verso sea lea igual, aunque rítmicamente resulte irrelevante.

De Quevedo:

"Al agua nadadores,
nadadores al agua" (Los nadadores).

Títulos de poemas:

Dice que como el labrador teme el agua cuando viene con truenos, así es la vista de su pastora.

Exhortación a una nave nueva al entrar en el agua"


De El Buscón:

"Probósele que a todos los que hacía la barba a navaja, mientras les daba con el agua levantándoles la cara para el lavatorio"

"pero advierta V. Md. que ya que chupe el agua que hubiere entonces, tornará luego la mar a echar más."

"él trazaba agora de subir toda el agua de Tajo a Toledo de otra manera más fácil."

De Quevedo he tenido la idea siempre de que usaba "la" porque, evidentemente, es la forma que no pasa desapercibida cuando se lee, y porque él mismo la declara la forma correcta y censura la otra en la obra que no he logrado idalizar (es una obra menor que leí hace treinta años). Se ve que no era así y también usa la forma (a su juicio) incorrecta.

Estoy tentado de creer que el que usara "la" con "habla" o "hambre" se deba a que procedan de "f" latina que se aspiró hasta tiempos no lejanos de Quevedo: Garcilaso seguía aspirando, e incluso en La Araucana de Ercilla hay ejemplos de ello. Evidentemente cuando se aspiraba, lo único que tenía sentido era decir "la habla" y "la hambre". En tiempos de Quevedo esa aspiración ya se había perdido, pero quizás seguía la inercia de utilizar "la" con esas palabras.

Nota: El título del poema no vale como ejemplo, porque los poemas de sus dos colecciones de poemas no los intituló Quevedo sino sus editores: el que citas, que pertenece a "Las tres musas últimas castellanas" fue su sobrino.
 
Última edición:
Fui puntilloso en lo referente al "que", porque aducías razones métricas y, claro, en tal caso había que corregir el verso porque estaba cojo. En cuanto al meollo del asunto: no existen razones métricas, como afirmabas, para que Quevedo y Lope usaran "la" en vez de "el" en esos casos, porque la palabra anterior acaba en vocal y se forma la sinalefa. Y que, en principio, a efectos de sinalefa es mejor "el" que "la" tampoco es muy discutible. Si no has educado el oído para reconocerlo al leer, no tienes más que consultar la propia definición de sinalefa:


Como ves, las sinalefas se forman con vocales átonas. Con tónicas, lo natural es no leer ligadas las vocales y, si se fuerza al leer, queda el verso más áspero. Puede hacerse, pero es queda peor. En este caso particular en que coinciden las vocales, la solución que evita la aspereza existe: fusionar directamente ambas aes y no pronunciar las dos. Así queda una solución fonéticamente semejante a ligar "el" con la sílaba átona anterior.

Otra cosa en la que caigo ahora es que los dos versos de Lope, en realidad, se leen exactamente igual escribiendo "el" que "la":

que -l- agua enturbie y que los campos tale.

que a -l- agua llaman falsa porque sabe

porque, cuando se leen sinalefas en que las dos vocales coinciden, el lector simplemente lee una sola. En el primero de los versos "que el" se lee "quel agua" y "la agua" "que lagua", que suenan exactamente igual. En el segundo, la preposición "a" siempre se fusiona con el artículo, por lo que también suena exactamente igual "que_al agua" y "que_a lagua". Por tanto, escribir "el" o "la" en el caso de estos dos versos es una mera cuestión ortográfica: fonéticamente ambas fórmulas son equivalentes. Sería, digamos, como escribir "invierno" o "himbierno": sólo sabrás de la impericia del otro si te escribe la palabra, no si te la pronuncia.

En el verso de Quevedo sí que no ocurre esto, así que escribir "el" o "la" no hace que el verso sea lea igual, aunque rítmicamente resulte irrelevante.



De Quevedo he tenido la idea siempre de que usaba "la" porque, evidentemente, es la forma que no pasa desapercibida cuando se lee, y porque él mismo la declara la forma correcta y censura la otra en la obra que no he logrado idalizar (es una obra menor que leí hace treinta años). Se ve que no era así y también usa la forma (a su juicio) incorrecta.

Estoy tentado de creer que el que usara "la" con "habla" o "hambre" se deba a que procedan de "f" latina que se aspiró hasta tiempos no lejanos de Quevedo: Garcilaso seguía aspirando, e incluso en La Araucana de Ercilla hay ejemplos de ello. Evidentemente cuando se aspiraba, lo único que tenía sentido era decir "la habla" y "la hambre". En tiempos de Quevedo esa aspiración ya se había perdido, pero quizás seguía la inercia de utilizar "la" con esas palabras.

Nota: El título del poema no vale como ejemplo, porque los poemas de sus dos colecciones de poemas no los intituló Quevedo sino sus editores: el que citas, que pertenece a "Las tres musas últimas castellanas" fue su sobrino.
De la Exhortación: "que escarmiento en el agua al marinero".

El meollo: Quevedo emplea la agua y el agua. En El Buscón, p. ej., sólo el agua.

Lope también dice a veces la agua. Dos veces en un poema, además de la hambre y la arpa.

También dice Cervantes la agua (p. ej. en el Quijote), Góngora, Calderón...

La variación de ciertas palabras según los sonidos iniciales de la siguiente voz [el título de doña elidía su a ante vocal ("don Elvira e doña Sol"); multum daba much ante vocal ("much extraña") y muy ante consonante ("muy fuerte"); igual alternancia presentaban las formas el y la del artículo femenino (el espada, el otra, el una, frente a la cibdad, la puerta)"] va desapareciendo y en los siglos XVI y XVII "el artículo la, considerado ya como característico del género femenino, sustituye lentamente a el en casos como el espada, el otra; sólo queda el como femenino delante de palabras que empiezan por vocal a (el altura, el arena), sobre todo acentuada (el agua, el águila)", y ya los escritores del Siglo de Oro empiezan a sustituir el por la también en este caso.

No acaba de desaparecer esa variación porque la RAE establece el como femenino delante de sustantivos que empiezan por vocal a acentuada.
 
Última edición:
Al hilo del género original, en español "valle" es masculino. En italiano es femenino. Al revés sucede con "leche" y "latte". ¿Cosas de la supresión del neutro latino?
Vallis y lactis son sustantivos femeninos.
 
Vallis y lactis son sustantivos femeninos.
Pues aún más flipante el cambio que nos hicieron los baskos que inventaron el castellano.

Claro que en vascuence no hay género, como en húngaro.

(Ea, ya lo dije, que empiecen los Juegos del ETAmbre)
 
Pues aún más flipante el cambio que nos hicieron los baskos que inventaron el castellano.

Claro que en vascuence no hay género, como en húngaro.

(Ea, ya lo dije, que empiecen los Juegos del ETAmbre)
La desaparición de la declinación produce confusiones de unas desinencias con otras causando la ruina del sistema flexional latino, formándose una nueva clasificación del género con la desaparición del neutro (excepto los demostrativos, esto, eso, aquello; los cuantificadores, tanto, cuanto, cuánto, mucho, poco; el artículo lo).

La primera declinación se polariza hacia el femenino, la segunda hacia el masculino y la tercera (vallis y lactis), femenino y masculino.
 
Recuerda mucho al origen de la palabra chumino, que también es inglés y portuario.

En Cádiz, a raíz de las guerras napoleónicas, la marina inglesa, que llevaba tres siglos siendo considerada enemiga, pasó a tener acceso franco a la base naval. Los marinos ingleses requerían a las cortesanas sus servicios levantándoles las faldas y pidiéndoles que les enseñaran el pubis al grito de "show me now".
Esto tiene que ser una broma me estoy despoyando
 
Le juro que es la explicación comúnmente aceptada. Certeza total nunca la hay.
Como siempre, el oficialismo de equivoca.

Es una derivación de chucho. Ni siquiera es latín, viene de lenguas ibéricas. Cho-cho VS. Cho-rra.


Esa palabra no es portuaria, porque dice el el rural de toda España, desde siempre, en las zonas más remotas.

La explicación es una "chominada" para hacer un poco de guasa.
 
Esto tiene que ser una broma me estoy despoyando
Hay etimologías falsas e ingeniosas que han tenido éxito.

Como ESNOB, cuando se dice que viene de la abreviatura snob (sine nobilitate: "sin título nobiliario") que aparece en el siglo XIX junto algunos nombres en las listas de estudiantes de las universidades de Oxford y Cambridge.

Pero según el online etymology dictionary, la palabra snob se encuentra registrada desde 1781, "zapatero, aprendiz de zapatero", de origen desconocido. Que se utilizó en la jerga de la Universidad de Cambridge desde 1796, a menudo con desdén, para "ciudadano, comerciante idal", y luego pasó al uso literario, donde en 1831 significaba "persona de las clases ordinarias o bajas".

El significado de "persona que vulgarmente imita a sus superiores sociales" es de 1843, popularizado en 1848 por el Libro de los snobs de William Thackeray.

(Un recorrido parecido al de la palabra HORTERA 'escudilla o cazuela de palo', med. S. XIII, de origen incierto, probablemente del bajo lat. offertoria 'especie de patena de metal'.

Después (1765), en Madrid se llama hortera al dependiente de una tienda. Y, desde 1970, "vulgar y de mal gusto".)

Otra etimología falsa y graciosa es la de GOLF como acrónimo de Gentlemen Only Ladies Forbidden, por los clubes de caballeros que no admitían muyeres y donde se puso de moda jugar al golf en el siglo XIX.

El online etymology dictionary dice que a pesar de lo que se lee en Internet, "golf" no es un acrónimo (esta historia parece no remontarse a antes de 1997). Registrada a mediados del siglo XV, viene del escocés gouf, generalmente tomado como una alteración del holandés medio colf, colve "palo, garrote".
 
Como siempre, el oficialismo de equivoca.

Es una derivación de chucho. Ni siquiera es latín, viene de lenguas ibéricas. Cho-cho VS. Cho-rra.


Esa palabra no es portuaria, porque dice el el rural de toda España, desde siempre, en las zonas más remotas.

La explicación es una "chominada" para hacer un poco de guasa.
Esto tiene que ser una broma me estoy despoyando

Le juro que es la explicación comúnmente aceptada. Certeza total nunca la hay.

En mi pueblo al chucho se llama "el orate", por que el chucho es un dulce tipico
 
Una etimología que yo siempre había considerado obvia pero hace unos días descubrí que mucha gente no conoce.

"Golosina" viene de "goloso" y "goloso" viene de gula.

Incluso antiguamente golosina y gula eran sinónimos, como en la fábula de Samaniego del panal de rica miel, del siglo XVIII:

A un panal de rica miel
diez mil moscas acudieron,
que por golosas murieron
presas de patas en él.

Otra dentro de un pastel
enterró su golosina.

Así, si bien se examina,
los humanos corazones
perecen en las prisiones
del vicio que los domina.
 
Una etimología que yo siempre había considerado obvia pero hace unos días descubrí que mucha gente no conoce.

"Golosina" viene de "goloso" y "goloso" viene de gula.

Incluso antiguamente golosina y gula eran sinónimos, como en la fábula de Samaniego del panal de rica miel, del siglo XVIII:

A un panal de rica miel
diez mil moscas acudieron,
que por golosas murieron
presas de patas en él.

Otra dentro de un pastel
enterró su golosina.

Así, si bien se examina,
los humanos corazones
perecen en las prisiones
del vicio que los domina.
Y "gula" del latín gula, "garganta".
 
lo veo y subo, un vecino mío llamaba a su furga "la cauve".

Pero en aquellos tiempos a la dos la llamaban la uachefe. Había una expresión clásica "mientes más que la uachefe".
No era la dos, era la segunda. Solo había dos canales, la primera y la segunda.
 
Bueno, otra más.

La raíz PIE "el-" seguramente significaba "de tonalidad castaño rojizo". De ella vienen:

-Animales como "alce" (del latín y éste a su vez del germano) y bichos similares en otras lenguas, como "elk" (alce en inglés), "harina" (ciervo en sánscrito), "olien" (venado en ruso).

-Árboles y hierbas como olmo, álamo, aliso y eléboro.

-Otras cosas rojizas como las úlceras.

Recuerdo que había una palabra, creo que protoeslava, con esta misma raíz "el" que denominaba al astuto. pero no la recuerdo. Si alguien la conoce le quedaré muy agradecido.

Corrijo antes de postear: "allopes" significa astuto en griego clásico, "allowes" en armenio y a través de lenguas iranias esa "alo" puede haberse transformado en "arro" y "rraoza" para darnos el español "raposo" y, desde luego, "astuto".

Esto último no está totalmente aceptado. astuto y raposo pueden provenir de "harrupi", una raíz PIE "rawr", hambre, ansia, de la que nos ha llegado la palabra "rabia".
 
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