Sigues sin responderme. Te repetiré la pregunta a ver si esta vez consigue atravesar tu barrera hematoencefálica: ¿Tienes tú claro que no todos somos colectivistas, verdad?
Edito y profundizo algo más: ¿Tienes también bien claro que puedan existir colectivistas que tampoco estén dispuestos a permitir mediar al Estado en todos y cada uno de los aspectos de su vida privada, verdad?
Y ahora llego al fondo: ¿Tienes claro que, incluso, puedan existir colectivistas que puedan tratar con liberales, gracias a que puedan emplear alguna forma de dinero privado, o un contrato voluntario que se ejecute en un marco normativo privado, verdad?
¿Te acuerdas de cuando tu padre te decía: "mi casa, mis normas"? Pues esto es lo mismo. Si dos personas realizamos un acuerdo o contrato voluntario en un ambiente privado, y este acuerdo se ejecuta en un marco que no requiere de injerencia externa para mantenerse en el tiempo, tus delirios colectivistas y tus ansias de meter las narices donde no te llaman, sobran.