...sé de uno que compró un piso, el de al lado el dueño lo había heredado y lo reformaba en sus tiempos libres y se han pasado casi dos años con los fines de semana hasta arriba de ruido...
Y lo peor de ese tipo de vecinos es que nunca sabes por qué le va a dar cuando por fin termina la reforma y se abre ante él el abismo del tiempo vacío. Lo mismo la vuelve a empezar.
En los pueblos son especialmente peligrosos porque una vez acabado lo suyo suelen ponerse a expandir sus dominios metiéndose en los del vecino.