Desde que me he hecho LONCHAFINISTA.

A mí también me parece poco una vez a la semana, pero no se confunda. Usted probablemente a lo largo del día pase tiempo con gente que se ducha cada 2-3 días y no nota la diferencia. Mucho menos si llevan el pelo corto, porque es en el pelo donde más se nota la suciedad. Nadie huele a ardilla por no ducharse un día.

Totalmente de acuerdo....

Saludos
 
desde

Nosotros somos 2 y ponemos 1 o 2 lavadoras a la semana no mas

:rolleye:nosotros tambien somos dos y solo ponemos una lavadora a la semana,lo que mas huele es la ropa interior si se rezuma, y esa se cambia todos los dias, incluyendo los calcetines y las medias,no hay que gastar por gastar, agua y luz a lo orate:rolleye:
 
Un poco de historia de la higiene:

El escritor Sandor Marai, nacido en 1900 en una familia rica del Imperio Austrohúngaro, cuenta en su libro de memorias Confesiones de un burgués que durante su infancia existía la creencia de que “lavarse o bañarse mucho resultaba dañino, puesto que los niños se volvían blandos”. Por entonces, la bañera era un objeto más o menos decorativo que se usaba “para guardar trastos y que recobraba su función original un día al año, el de San Silvestre. Los miembros de la burguesía de fines del siglo XIX sólo se bañaban cuando estaban enfermos o iban a contraer matrimonio”. Esta mentalidad, que hoy resulta impensable, era habitual hasta hace poco. Es más, si viviéramos en el siglo XVIII, nos bañaríamos una sola vez en la vida, nos empolvaríamos los cabellos en lugar de lavarlos con agua y champú, y tendríamos que dar saltos para no pisar los excrementos esparcidos por las calles.

• Del esplendor del Imperio al dominio de los “marranos”

Curiosamente, en la Antigüedad los seres humanos no eran tan “sucios”. Conscientes de la necesidad de cuidar el cuerpo, los romanos pasaban mucho tiempo en las termas colectivas bajo los auspicios de la diosa Higiea, protectora de la salud, de cuyo nombre deriva la palabra higiene. Esta costumbre se extendió a Oriente, donde los baños turcos se convirtieron en centros de la vida social, y pervivió durante la Edad Media. En las ciudades medievales, los hombres se bañaban con asiduidad y hacían sus necesidades en las letrinas públicas, vestigios de la época romana, o en el orinal, otro invento romano de uso privado; y las muyeres se bañaban y perfumaban, se arreglaban el cabello y frecuentaban las lavanderías. Lo que no estaba tan limpio era la calle, dado que los residuos y las aguas servidas se tiraban por la ventana a la voz de “agua va!”, lo cual obligaba a caminar mirando hacia arriba.

• Vacas, caballos, bueyes dejaban su “firma” en la calle

Pero para lugares inmundos, pocos como las ciudades europeas de la Edad Moderna antes de que llegara la revolución hidráulica del siglo XIX. Carentes de alcantarillado y canalizaciones, las calles y plazas eran auténticos vertederos por los que con frecuencia corrían riachuelos de aguas servidas. En aumentar la suciedad se encargaban también los numerosos animales existentes: ovejas, cabras, gorrinos y, sobre todo, caballos y bueyes que tiraban de los carros. Como si eso no fuera suficiente, los carniceros y matarifes sacrificaban a los animales en plena vía pública, mientras los barrios de los curtidores y tintoreros eran foco de infecciones y malos olores.

La Roma antigua, o Córdoba y Sevilla en tiempos de los romanos y de los árabes estaban más limpias que Paris o Londres en el siglo XVII, en cuyas casas no había desagües ni baños. ¿Qué hacían entonces las personas? Habitualmente, frente a una necesidad imperiosa el individuo se apartaba discretamente a una esquina. El escritor alemán Goethe contaba que una vez que estuvo alojado en un hostal en Garda, Italia, al preguntar dónde podía hacer sus necesidades, le indicaron tranquilamente que en el patio. La gente utilizaba los callejones traseros de las casas o cualquier cauce cercano. Nombres de los como el del francés Merderon revelan su antiguo uso. Los pocos baños que había vertían sus desechos en fosas o pozos zainos, con frecuencia situados junto a los de agua potable, lo que aumentaba el riesgo de enfermedades.

• Los excrementos humanos se vendían como abono

Todo se reciclaba. Había gente dedicada a recoger los excrementos de los pozos zainos para venderlos como abono. Los tintoreros guardaban en grandes tinajas la orina, que después usaban para lavar pieles y blanquear telas. Los huesos se trituraban para hacer abono. Lo que no se reciclaba quedaba en la calle, porque los servicios públicos de higiene no existían o eran insuficientes. En las ciudades, las tareas de limpieza se limitaban a las vías principales, como las que recorrían los peregrinos y las carrozas de grandes personajes que iban a ver al Papa en la Roma del siglo XVII, habitualmente muy sucia. Las autoridades contrataban a criadores de gorrinos para que sus animales, como buenos omnívoros, hicieran desaparecer los restos de los mercados y plazas públicas, o bien se encomendaban a la lluvia, que de tanto en tanto se encargaba arrastrar los desperdicios.

Tampoco las ciudades españolas destacaban por su limpieza. Cuenta Beatriz Esquivias Blasco su libro ¡Agua va! La higiene urbana en Madrid (1561-1761), que “era costumbre de los vecinos arrojara la calle por puertas y ventanas las aguas inmundas y fecales, así como los desperdicios y papeleras”. El continuo aumento de población en la villa después del esblecimiento de la corte de Fernando V a inicios del siglo XVIII gravó los problemas sanitarios, que la suciedad se acumulaba, pidiendo el tránsito de los caos que recogían la papelera con dificultad por las calles principales

• En verano, los residuos se secaban y mezclaban con la arena del pavimento; en invierno, las lluvias levantaban los empedrados, diluían los desperdicios convirtiendo las calles en lodazales y arrastraban los residuos blandos los sumideros que desembocaban en el Manzanares, destino final de todos los desechos humanos y animales. Y si las ciudades estaban sucias, las personas no estaban mucho mejor. La higiene corporal también retrocedió a partir del Renacimiento debido a una percepción más puritana del cuerpo, que se consideraba tabú, y a la aparición de enfermedades como la sífilis o la peste, que se propagaban sin que ningún científico pudiera explicar la causa.

Los médicos del siglo XVI creían que el agua, sobre todo caliente, debilitaba los órganos y dejaba el cuerpo expuesto a los aires malsanos, y que si penetraba a través de los poros podía transmitir todo tipo de males. Incluso empezó a difundirse la idea de que una capa de suciedad protegía contra las enfermedades y que, por lo tanto, el aseo personal debía realizarse “en seco”, sólo con una toalla limpia para frotar las partes visibles del organismo. Un texto difundido en Basilea en el siglo XVII recomendaba que “los niños se limpiaran el rostro y los ojos con un trapo blanco, lo que quita la mugre y deja a la tez y al tonalidad toda su naturalidad. Lavarse con agua es perjudicial a la vista, provoca males de dientes y catarros, empalidece el rostro y lo hace más sensible al frío en invierno y a la resecación en verano

• Un artefacto de alto riesgo llamado bañera

Según el francés Georges Vigarello, autor de Lo limpio y lo sucio, un interesante estudio sobre la higiene del cuerno en Europa, el rechazo al agua llegaba a los más altos estratos sociales. En tiempos de Luis XIV, las damas más entusiastas del aseo se bañaban como mucho dos veces al año, y el propio rey sólo lo hacía por prescripción médica y con las debidas precauciones, como demuestra este relato de uno de sus médicos privados: “Hice preparar el baño, el rey entró en él a las 10 y durante el resto de la jornada se sintió pesado, con un dolor sordo de cabeza, lo que nunca le había ocurrido... No quise insistir en el baño, habiendo observado suficientes circunstancias desfavorables para hacer que el rey lo abandonase”. Con el cuerno prisionero de sus miserias, la higiene se trasladó a la ropa, cuanto más blanca mejor. Los ricos se “lavaban” cambiándose con frecuencia de camisa, que supuestamente absorbía la suciedad corporal.

El dramaturgo francés del siglo XVII Paul Scarron describía en su Roman comique una escena de aseo personal en la cual el protagonista sólo usa el agua para enjuagarse la boca. Eso sí, su criado le trae “la más bella ropa blanca del mundo, perfectamente lavada y perfumada”. Claro que la procesión iba por dentro, porque incluso quienes se cambiaban mucho de camisa sólo se mudaban de ropa interior —si es que la llevaban— una vez al mes.

• Aires ilustrados para terminar con los malos olores


Tanta suciedad no podía durar mucho tiempo más y cuando los desagradables olores amenazaban con arruinar la civilización occidental, llegaron los avances científicos y las ideas ilustradas del siglo XVIII para ventilar la vida de los europeos. Poco a poco volvieron a instalarse letrinas colectivas en las casas y se prohibió desechar los excrementos por la ventana, al tiempo que se aconsejaba a los habitantes de las ciudades que aflojasen la papelera en los espacios asignados para eso. En 1774, el sueco Karl Wilhehm Scheele descubrió el cloro, sustancia que combinada con agua blanqueaba los objetos y mezclada con una solución de sodio era un eficaz desinfectante. Así nació la lavandina, en aquel momento un gran paso para la humanidad.

• Tuberías y retretes: la revolución higiénica

En el siglo XIX, el desarrollo del urbanismo permitió la creación de mecanismos para eliminar las aguas residuales en todas las nuevas construcciones. Al tiempo que las tuberías y los retretes ingleses (WC) se extendían por toda Europa, se organizaban las primeras exposiciones y conferencias sobre higiene. A medida que se descubrían nuevas bacterias y su papel clave en las infecciones —peste, cólera, tifus, fiebre amarilla—, se asumía que era posible protegerse de ellas con medidas tan simples como lavarse las manos y practicar el aseo diario con agua y jabón. En 1847, el médico húngaro Ignacio Semmelweis determinó el origen infeccioso de la fiebre puerperal después del parto y comprobó que las medidas de higiene reducían la mortalidad. En 1869, el escocés Joseph Lister, basándose en los trabajos de Pasteur, usó por primera vez la antisepsia en cirugía. Con tantas pruebas en la mano ya ningún médico se atrevió a decir que bañarse era malo para la salud.
 
toallas, la del lavabo vale cada semana. Pero si tienes varias ¿????

La toalla de ducharse todas las semanas ¿???? Tu sabras

Servilletas de papel.

Mantel no. Utiliza un Ule de plastico

calcetines, y ropa anterior Yo tengo bastante, no necesito lavarla todas las semanas

guantes, bufandas...cada semana ¡¡¡jorobar!!! menudo gasto..vamos ni que te oliera las manos y el cuello a choto

camisas okey pero si tienes varias.....

Trajes creo que en la lavadora no puede ser....mejor una Tintoreria

Tu sigue con tus 4 lavadoras semanales...debeis ser 8 de famila si no no lo entiendo.

A ver, no es necesario, a mi enetender , lavar guantes y bufandas cada semana. Me refiero a que siempre habrá algo que lavar, por lo que una lavadora cada 21 días me parece totalmente inviable. Una semana te tocará guantes, bufandas y batas de estar por casa (siendo 2, con eso ya casi llenas una lavadora). Otro dia, sábanas y toalla de las manos, por ejemplo (con eso ya llenas otra lavadora). Otro día, ropa blanca (aunque tengas 50 camisas, digo yo que habrá que ir lavándolas). Otro dia, ropa de tonalidad (en invierno, entre jerseis y calcetines, llenas fácilemnte otra lavadora). Ropa delicada (sujetadores, camisas delicadas, vestidos...). En verano, toallas de playa (un par te llenan una lavadora). Vamos, que entre la ducha espaciada y la lavadora cada 21 dias, el que debe oler a choto es usted (o su casa).
lo de usar servilletas de papel es un desperdicio de recursos y dinero. además, cuando tiene invitados, ¿también les pone servilletas de papel?
 
A ver, no es necesario, a mi enetender , lavar guantes y bufandas cada semana. Me refiero a que siempre habrá algo que lavar, por lo que una lavadora cada 21 días me parece totalmente inviable. Una semana te tocará guantes, bufandas y batas de estar por casa (siendo 2, con eso ya casi llenas una lavadora). Otro dia, sábanas y toalla de las manos, por ejemplo (con eso ya llenas otra lavadora). Otro día, ropa blanca (aunque tengas 50 camisas, digo yo que habrá que ir lavándolas). Otro dia, ropa de tonalidad (en invierno, entre jerseis y calcetines, llenas fácilemnte otra lavadora). Ropa delicada (sujetadores, camisas delicadas, vestidos...). En verano, toallas de playa (un par te llenan una lavadora). Vamos, que entre la ducha espaciada y la lavadora cada 21 dias, el que debe oler a choto es usted (o su casa).
lo de usar servilletas de papel es un desperdicio de recursos y dinero. además, cuando tiene invitados, ¿también les pone servilletas de papel?

Sin acritud compañero

1) Especifique usted...especifique ¡bollo!

2) No hace falta insultar o faltar el respecto con oler a choto...que Yo no huelo a choto y le he dicho que me ducho 3 veces por semana.... Si quiere le invito a mi casa a ver a que huele y de paso le dejo que olisquee en mis......

3) Siga usted con sus manteles de tela que Yo seguire con mis servilletas de papel...que bien bonitas las hay para estas entrañables fechas navideñas.


4) Continue con sus 4 lavadoras semanales que hace honor a su nick "estoseacaba"

Felices Fiestas
 
Sin acritud compañero

1) Especifique usted...especifique ¡bollo!

2) No hace falta insultar o faltar el respecto con oler a choto...que Yo no huelo a choto y le he dicho que me ducho 3 veces por semana.... Si quiere le invito a mi casa a ver a que huele y de paso le dejo que olisquee en mis......

3) Siga usted con sus manteles de tela que Yo seguire con mis servilletas de papel...que bien bonitas las hay para estas entrañables fechas navideñas.


4) Continue con sus 4 lavadoras semanales que hace honor a su nick "estoseacaba"

Felices Fiestas

No pretendia insultar; simplemente responder a que usted ha escrito que si lavaba guantes y bufandas parece que me huela el cuello a choto. No creo que nadie tenga que oler mal por ducharse 3 veces por semana, pero es que no concibo que alguien ponga una lavadora cada 21 días; siendo dos en casa, a mi me resulta imposible. Si separa la ropa blanca de la de tonalidad, ¿significa que realiza una lavadora de ropa blanca cada 42 días? ¿Nunca lava las chaquetas o los edredones? A ver, hágame un planning de su colada, para que lo entienda, si es tan amable.
Es más lonchafinista gastar servilletas de tela, puedes colarlas en la lavadora y no hay que gastar en servilletas de papel.
 
Hacer una prueba:

Si cogéis 2 cubitos de hielo, uno de ellos lo dejáis al aire encima de una mesa y el otro encima de la mesa pero envuelto en una toalla...¿decir cual se derretirá primero? El primero o el segundo...

La lógica ó la trampa diremos mejor; sería el segundo cubito el envuelto en la toalla porque hace más calor...con la toalla...

Pero si hacéis la prueba os encontrareis que el que se derrite es el primero el que esta al aire sin abrigar...¿porque?

Pues porque al estar al aire el primer cubito tiende a una pérdida de temperatura antes...y el que se encuentra abrigado no tiene esa pérdida de temperatura antes...

Solo venia a decir que el que piense que el cubito se derrite porque hace más calor al envolverlo en la toalla merece un suspenso + lechezo en termodinamica...
 
Pues porque al estar al aire el primer cubito tiende a una pérdida de temperatura antes...y el que se encuentra abrigado no tiene esa pérdida de temperatura antes...
Un pequeño apunte.
Lo que hace es ganar temperatura del aire que le rodea antes.
 
haz como yo, compra calzoncillos zainos asi no se le ve la miércoles y el meado y puedo usar los mismo por dos semanas.
 
Sobre las duchas, dais muy poco espacio a la situación de cada uno.

Yo paso un día sin ducharme y huelo a tigre, pero voy y vuelvo en bici al trabajo. El que tenga un bar olerá a fritanga cosa fina haga lo que haga y tendrá que ducharse cada vez que quiera no dar el cante en el autobús. Pero también los hay que se levantan sin prisa por la mañana, se montan en el coche con el AC y se sientan en la oficina climatizada el día entero. Salvo que se echen a rezumar por estrés, no me sorprende nada que al final del día estén tan frescos y no huelan.

También depende del tipo de pelo, los que lo tienen seco no se les nota (salvo que tengan caspa). Los que lo tienen graso... a veces ni un día entero aguanta.
 
No pretendia insultar; simplemente responder a que usted ha escrito que si lavaba guantes y bufandas parece que me huela el cuello a choto. No creo que nadie tenga que oler mal por ducharse 3 veces por semana, pero es que no concibo que alguien ponga una lavadora cada 21 días; siendo dos en casa, a mi me resulta imposible. Si separa la ropa blanca de la de tonalidad, ¿significa que realiza una lavadora de ropa blanca cada 42 días? ¿Nunca lava las chaquetas o los edredones? A ver, hágame un planning de su colada, para que lo entienda, si es tan amable.
Es más lonchafinista gastar servilletas de tela, puedes colarlas en la lavadora y no hay que gastar en servilletas de papel.

Tiene usted razon Yo indirectamente le he llamado choto con el tema de los guantes y bufandas, asi que pido disculpas....

Lo de las lavadoras...es porque Yo tengo suficiente ropa como para aguantar de sobra. Imaginese usted la cantidad de calzoncillos y camisetas interiores, y calcetines que tengo....pues el numero es superior a 21.....

Luego mi trabajo es un trabajo de oficina con lo cual mi ropa no rezuma...

Abrigos y edredones los suelo lavar 2 veces al año...Sabanas tengo bastantes juegos. Utilizo edredon nordico de funda.

Servilletas de papel y no utilizo manteles.....

Si a todo eso le añadimos que vivo solo y no tengo visillera (razon principal de las lavadoras) pues pueden pasar 21 dias perfectamente...no le digo a usted que una semana a lo mejor ponga 2 lavadoras...pero generalmente suelen pasar 3 semanas.....

Si a lo mejor el desembolso de calzoncillos, camisetas, calcetines etc...es mas grande...pero a la larga queda compesado con el ahorro en luz y agua de la lavadora....

Felices fiestas.
 
Tiene usted razon Yo indirectamente le he llamado choto con el tema de los guantes y bufandas, asi que pido disculpas....

Lo de las lavadoras...es porque Yo tengo suficiente ropa como para aguantar de sobra. Imaginese usted la cantidad de calzoncillos y camisetas interiores, y calcetines que tengo....pues el numero es superior a 21.....

Luego mi trabajo es un trabajo de oficina con lo cual mi ropa no rezuma...

Abrigos y edredones los suelo lavar 2 veces al año...Sabanas tengo bastantes juegos. Utilizo edredon nordico de funda.

Servilletas de papel y no utilizo manteles.....

Si a todo eso le añadimos que vivo solo y no tengo visillera (razon principal de las lavadoras) pues pueden pasar 21 dias perfectamente...no le digo a usted que una semana a lo mejor ponga 2 lavadoras...pero generalmente suelen pasar 3 semanas.....

Si a lo mejor el desembolso de calzoncillos, camisetas, calcetines etc...es mas grande...pero a la larga queda compesado con el ahorro en luz y agua de la lavadora....

Felices fiestas.

Ok. En el fondo, cada uno se adapta a su situación. Felices fiestas a usted también.
 
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