Creo que estáis equivocados.
16 horas trabajando. Trabajo, duermo, y trabajo. Facturo las 16 horas que vivo. A los domingos que les den por pandero. Trabajo trabajo trabajo.
Que lo que vendo vale un euro, o dos, o tres, o cinco? Ya, pero compro toneladas pagando el 15% de ese euro, dos o tres o cinco.
Los bares y las tiendas de comida son suyas porque el español medio se ha aburguesado.
La generación que debería estar comerciando ha estudiado una carrera de letras que no vale una miércoles, es podemita, ahora mismo está de viaje en Tailandia "tratando de conocerse a sí mismo", con 35 años, y quizá en diez se plantea tener hijos. Aunque hoy tiene una gran preocupación: hay una especie de avestruz que está en peligro de extinción, tío, y esto es muy importante.
Y quién no es eso es un nini, y quién no piensa en ser funcionario, y quien no se entretiene con cualquier otra parida.
La histórica clase media, el tendero, el señor de los ultramarinos, el dueño del restaurante... esa figura, ya no es española porque el sistema nos ha querido sustituir por amarillos.
Yo ahora mismo estoy en Josep Tarradellas con Berlín. Un barrio no terriblemente rico pero más acomodado que otra cosa. Entre clase media y gente de pasta.
Los chinos tienen los comercios. Vosotros sabéis lo que es tener una tienda de comida, productos higienicos, pan, jabón, etc? Aquí, en donde yo estoy ahora mismo. Cosas que todos compran porque se necesitan. Es una fuente de ingresos que te cagas. Antiguamente el pequeño burgués hacia eso.
Hoy ningún español joven piensa en tal cosa. Piensa en paridas. Estamos mentalmente desactivados. Y les dejamos los caramelos a esta gente. Se lo regalamos. "Toma chino, te dejo las llaves de los comercios, para que te compres un piso de 100 metros. Disfrútalo. Yo ahora te tengo que dejar, que voy a una mani para que los refugiados vengan en más cantidad y lo más rápidamente posible".
Y el chino claro "chi chi, tu il tu il, yo quedar aquí vendiendo y llenandome de dinelo".
Tenéis que analizar la situación con mayor profundidad y advirtiendo la transformación social que hemos sufrido para dar respuesta a estos temas.
Ellos están aquí haciendo lo que hacen porque nosotros hemos perecido interiormente. En realidad nos han apiolado interiormente, para que estos vinieran a sustituirnos con sus fuerzas, su hambre, sus pocas quejas y tonterías, su poco humanismo y su mentalidad de trabajo, trabajo, trabajo, hacer dinero dinero y dinero, callar y no molestar.