40.000 españoles atrapados en el timo de la marihuana: "Pedí un préstamo de 50.000 euros, ¿alguien sabe qué puedo hacer?"
En septiembre de 2021, los inversores españoles y latinos de
Juicy Fields crearon un grupo de Telegram que hoy tiene casi 6.000 miembros. Compartían en él sus experiencias en un negocio que parecía redondo. La empresa, con sede en
Alemania y ámbito de actuación mundial, les ofrecía cultivar por ellos marihuana para uso medicinal en países donde es legal.
Los inversores sólo tenían que pagar
50 euros por planta y esperar los 108 días que se supone tardaba en crecer, ser cosechada, secada y empaquetada. A través de la web podían seguir la evolución de su siembra. Luego recibían un porcentaje de su venta en función de la producción obtenida: entre 45 y 55 gramos por planta, a 1,5 euros el gramo. Es decir, entre 67,5 y 82,5 euros,
del 35% al 65% de beneficio.
Así hacía la cuenta de la lechera un miembro del chat: "Con una planta de 50 euros. Capital a final del primer año: 228 euros. Capital al final del segundo año: 1.046. capital al final del tercer año: 4.785. Capital al final del cuarto año: 21.891. Capital al final del quinto año: 78.244 euros".
Los
e-growers -"e-cultivadores", así se les denominaba- creían tener la gallina de los cigotos de oro.
-Yo empecé con 600 euros y ahora llevo, entre los ingresos y otras inversiones, 300 plantas [
15.000 euros] en cinco meses -contaba uno de ellos en Telegram.
-Es mi segunda cosecha. La primera fueron 2.000 euros de inversión y 1.000 de beneficio; y esta segunda, 4.500 y 2.250 de beneficio. Y ahora ya entra en juego mi chica, así que si todo va bien nos espera un 2022 lleno de alegría.
-Yo llegaré a 1.000 plantas en septiembre [50.000 euros].
-Hoy empiezo a cobrar de mi ciclo de 20 plantas semanales. Esta semana, 1.440 euros. Recojo los 440 de beneficios y vuelvo a comprar 20 plantas. Con esto, tendré
un sueldo mensual de unos 1.800/2.000 euros.
Los inversores daban credibilidad al negocio porque llevaba funcionando desde 2017 sin incidencias. Además, Juicy Fields colgaba en sus redes sociales imágenes de invernaderos de marihuana presididos por una pancarta con el nombre de la empresa. O fotografías de
lamborghinis con "Juicy Fields" serigrafiado en el capó aparcados a las puertas de la feria Spannabis, celebrada en marzo pasado en
Cornellá de Llobregat (Barcelona).
En el canal de Telegram se distribuía un vídeo de un trailer de Juicy Fields circulando por la AP-7, a la altura de Barcelona en dirección a
Lleida. "Here we grow", se lee en grandes letras verdes en su lateral. A los
e-growers españoles se les anunciaba la apertura de una
sede en Valencia. Mostraban plantas secándose en sofisticadas instalaciones.
-Vaya pijadas hacen ahora para el secado. De toda la vida las hemos colgado boca abajo a oscuras y apañado -decía una inversor.
-Esto es a gran escala y hay que cumplir con los socios -le respondían.
-Está claro, pero se aplastan los cogollos.
-Mientras me paguen, como si los quieren secar con secador.
De vez en cuando, algún usuario manifestaba su desconfianza en el negocio.
-¿Y si es un
Ponzi [una engaña piramidal]?
-Un Ponzi tan grande y con tanta publicidad en Europa y tanto capital metido siendo una empresa alemana te aseguro que no existe.
-Este mundo tiene mucho futuro y saben que si pillan muchas plantaciones se colocan arriba del negocio. Estoy más que seguro, porque trabajo en el sector, de que quedan más de siete años de crecimiento exponencial.
Juicy Fields distribuía imágenes de los supuestos cultivos. E. M.
Todo iba viento en popa pues hasta el pasado 11 de julio. Los inversores recibieron un email en el que
se les anunciaba una huelga "a causa de diferencias entre la plantilla y la dirección". Por entonces, la Comisión Nacional del Mercado de Valores (
CNMV) en España y la
Autoridad Federal de Supervisión Financiera en Alemania ya habían alertado acerca de las actividades de Juicy Fields. Enseguida las redes sociales y el canal oficial de la empresa en Telegram desaparecieron. El 13 de julio los inversores dejaron de poder acceder a sus cuentas. Comenzaron a sospechar que quizás habían sido timados.
-Estoy intentado entrar en mi cuenta y no puedo. ¿Me podéis decir qué pasa? Estoy de vacaciones y hace tiempo que no me meto.
-Pues que se han largado con la pasta.
-Hola, pedí
un préstamo de 50.000 [euros] y lo tengo dentro de la plataforma. ¿Alguien sabe qué puedo hacer?
-Aquí no hay ninguna empresa. Todo lo que aparecía era alquilado. Supuestas instalaciones de cultivo, fabulosas sedes por el mundo, magníficos
lambos [lamborghinis] en las ferias. Todo humo, como la decoración de una peli barata de los 70. Lo único real eran las cuentas bancaria
s en paraísos fiscales y las billeteras de las cryptos [se podía pagar con criptomonedas] donde fue a parar nuestra pasta.
Empiezan a hacer balance de las pérdidas.
-Yo perdí 600 euros, ¿y ustedes?
-1.950.
-Yo, 30.000, de los cuales 25.000 eran de mi bolsillo.
-Quien os habla tiene dentro de Juicy
120.000 euros...
Alejandro -nombre supuesto- es uno de los inversores de Juicy Field, miembro también del citado chat de Telegram. Sentados en una terraza en el centro de
Madrid, donde nos ha citado, nos muestra la última captura que tiene de su cuenta:
155 plantas, 7.750 euros. Tiene 25 años y trabaja como camarero. «Son los ahorros de mi vida», dice. "Conocí Juicy Fields a través de un amigo. Él tenía dinero dentro y me enseñó lo que iba ganando. Investigué y vi que la empresa llevaba desde 2017. 'Si en cinco años no ha pasado nada no va a pasar ahora', pensé".
Alejandro es uno de los afectados que forma parte de la querella colectiva que la
Asociación de Afectados por Inversiones en Cultivos CBD, creada y representada por la abogada
Emilia Zaballos, ha presentado en la
Audiencia Nacional. "A día de hoy tenemos personados 800 afectados pero seguimos sumando. Para el viernes [por el 2 de septiembre] llegaremos a 1.000", explica la letrada, quien calcula en 40.000 el número de afectados en toda España. A nivel mundial podrían alcanzar los 500.000. Al menos ése es el número de usuarios registrados en la plataforma, según la misma JuicyFields anunció en junio.
A esta querella, que está pendiente de ser admitida a trámite, se han sumado 60 afectados que lleva un despacho asturiano y otros 170 que habían denunciado por su cuenta, denuncias que han sido recopiladas por la
Udef, encargada de investigar el caso.
Y el
despacho Martínez-Blanco abogados ha presentado otra querella colectiva, en este caso en nombre de 2.500 afectados, según explica
Norberto Martínez-Blanco, responsable del mismo. En total, por tanto, los querellados superan los
3.700. "El modelo de negocio es claramente un esquema Ponzi. El fundador inicial de Juicy Fields ya había estado involucrado en un sistema piramidal en
Reino Unido", explica Martínez-Blanco. "Lo potente del sistema es que durante un tiempo ha funcionado dando lugar a un efecto llamada que ha hecho que durante un par de años, 2020 y 2021, crecieran los inversionistas. Yo creo que es una de las engañas más importantes de los últimos años".