El Mégane 1 Fase 2 Berlina del 2001 ya era 4 estrellas EuroNCAP de su época.
Y, desafortunadamente, pude probar las estrellas en la autovía en 2006, con un buen castañazo a los 90.000 km entonces. Choqué por detrás contra un Ford Orión de entonces 18 años, que quedó para el desguace y todos con latigazo cervical. En mi caso, tuve suerte y no me pasó nada, el coche me protegió perfectamente aunque hubo que reconstruir toda la parte delantera derecha. Tuve suerte me lo cogieron muy buenos mecánicos y chapistas y en menos de 2 meses tuve el coche de nuevo disponible e impecable de mecánica y chapa por 2800 euros la reparación.
Después de eso, nada más por suerte y llevo ya, ahora mismo, a 22 de octubre de 2015, 311.000 km y subiendo (motor gasolina).
Mi coche lleva 4 airbags, el mío no saltó porque la leche fue en el lado delantero derecho y no había ocupante (no salta si no hay ocupante y, por suerte, iba solo), lleva estructura deformable, barras de protección lateral en todas las puertas, pretensores pirotécnicos, ABS, SAFE (sistema de asistencia a la frenada de emergencia), EBD (distribuidor electrónico de la frenada) y ESP (programa electrónico de estabilidad) de Bosch de la época (sólo el ESP era opcional, lo demás iba de serie).
La seguridad activa del los sistemas ABS, EBD, SAFE, ESP tienen más de 15 años ya. Cualquier Golf IV GTI Turbo, Mégane 2.0 16V, Seat León 1.8T, etc de la época, llevaban todo eso también sin ser de marcas Premium.
Para su gama, año de matriculación, PVP y ser un generalista, el Mégane del 2001 lleva una seguridad corazonuda y, en cualquier caso, como comentan por ahí: la mejor seguridad es tener suerte, no meterte la leche o, al menos, no metértela a más de 60 km/h, porque vayas en el vehículo que vayas, la deceleración es tan grande por encima de esa velocidad (sobre todo si chocas con algo rígido o contra un vehículo en sentido contrario), que aunque el coche no se destroce del todo, el cerebro de los ocupantes es probable que acabe con un edema o, directamente aplastado contra el propio cráneo.
El rollo de la seguridad me lo dice mucha gente que conozco con coches también con años: tienen Audis A4 1.9 TDI con 320.000 km, Mercedes E320 CDI con 200.000 km y ya dicen de cambiar "por seguridad" pero sin tener un puro duro para cambiar. Es decir, ahorcándose y muriendo (financieramente hablando) para los próximos 6-8-10 años en base a deudas e intereses bancarios enormes para poder tener un coche nuevo "más moderno", "seguro", y "que consume menos" pero que, seguro, va a ser MUCHO más caro de mantener en cuanto a futuras averías, mantenimiento y desgaste (más electrónica, más pijadas y todas las piezas mucho más caras de cambiar pues muchos talleres de barrio ya no lo hacen)... porque además, el que viene de un A4 o un Mercedes clase C "no baja" ya a un generalista y, menos aún, a un Dacia Logan (que es lo que muchos podrían pagar a "tocateja" ahora mismo).
En mi caso, aunque tengo el coche más que amortizado desde hace ya tiempo, cambiaré de coche cuando el coche muera y me deje tirado, tenga que cambiar el motor o el coste de mantenimiento anual sea desproporcionado respecto al valor venal del coche: por ejemplo, si el coche tiene un valor venal de 1000 euros y mantenerlo supone 3000 euros al año, ya no interesa pues esos 3000 pueden servir de entrada para otro coche si uno no tiene más remedio que endeudarse, pero si mantenerlo no son más de 1000 euros anuales, con 1000 euros no te compras ni un carricoche de madera y para comprar de segunda mano otro "zarrio" desconocido de 12-15 años, se queda uno con el "zarrio" que ya conoce arreglándolo para seguir tirando.
Simplemente es ponderar y ver la situación de cada cuál: el dinero que uno tiene para coches, el estado del coche en el que va, años, kilometraje, cómo y por dónde se le ha hecho el kilometraje (horas de funcionamiento reales), mantenimiento y revisiones que ha llevado (si ha sido a rajatabla o no se ha llevado al día) y, sobre todo, la confianza que le da a uno su coche (si uno se siente inseguro, que pasa la ITV por los pelos o que le da miedo hacer un viaje con su coche, es hora de ir pensando en cambiarlo, a ser posible, sin meterse en deudas).